Triumph Daytona: Reescribiendo la historia

12 momentos que cambiaron la historia de las motos deportivas

Justo cuando el concepto de «branding» comenzaba a ganar impulso, Buddy Elmore consiguió la gesta de salir en la 46ª posición de la parrilla en las 200 Millas de Daytona a los mandos de una Triumph Tiger y llegar el primero a meta con una velocidad media de 165 km/h (100 millas por hora).

Un año después de aquella increíble victoria de 1966, Triumph presentó una moto cuyo nombre sigue transmitiendo hoy en día la idea de fuerza y velocidad: la Daytona.

Desde entonces este nombre ha materializado el éxito en competición durante décadas. Vamos a echar un vistazo a los momentos más vibrantes de esta trayectoria.

Ha nacido una leyenda

El estadounidense Buddy Elmore sorprendió a todo el mundo cuando salió de la nada y ganó en Florida sobre un prototipo de Tiger 100 de 500 cc desarrollado por Doug Hele, ingeniero jefe y diseñador de Triumph. El dominio de Triumph en uno de los circuitos más exigentes del mundo continuó al año siguiente y ayudó a crear una generación de motos deportivas bautizadas como el propio evento en el que eran invencibles.

«Ponte a doblar gente…y así ganas»

Gary Nixon se había clasificado tras Elmore en 1966, pero mejoró al año siguiente con la misma moto y consiguió dos títulos consecutivos en Daytona para el equipo Triumph Works. Su táctica era simple: «Vigila el arranque, haz una buena salida y ponte a doblar gente. Y así ganas». Y a él le funcionaba. También ganó los campeonatos AMA Grand National de 1967 y 1968 con una Triumph.

Agostini y el éxtasis

A finales de los años 60, el enorme pico de potencia de la Daytona a 3.500 rpm causaba furor y en el gran premio de Bélgica el piloto de pruebas de Triumph Percy Tait se mantuvo por delante del campeón mundial Giacomo Agostini durante 3 vueltas a los mandos de una Daytona retocada y acabó en segunda posición con una velocidad media de 186,7 km/h.

Una nueva era

El lugar que ocupaban las Daytona en el imaginario colectivo volvió a ganar brillo en la temporada 1990-91 cuando llegó a los circuitos una versión más ligera y ágil, la Triumph 750. Pero tuvieron que pasar otros seis años hasta que la Daytona T595, la primera moto decididamente deportiva de la era modera de Triumph, consolidó su status de leyenda. Sus 128 CV de potencia y una velocidad máxima de casi 260 km/h dejaban el mensaje bien claro: Triumph había regresado para quedarse.

De vuelta a los circuitos

Bruce Anstey lanzó un contundente mensaje al mundillo de las carreras ganando con su Daytona 600 en el Junior TT de 2003: acabó 10,96 segundos por delante de su rival más cercano con un tiempo de 1:15.13.98, el más rápido en TT Supersport. El neozelandés y otros dos compañeros del equipo Triumph ValMoto acabaron entre los diez primeros. Triumph había vuelto a los podios después de 28 años de ausencia.

Estrellas del circuito

Tras una pausa de 30 años, Craig Jones participó en 2003 en el British Supersport con el equipo oficial Triumph a los mandos de una Daytona 600. El australiano Glen Richards – que vive en la actualidad cerca de Bruntingthorpe, a tiro de piedra de las instalaciones de Triumph – consiguió la victoria en el British Supersport de 2008 y 2012 sobre una Daytona 675.

Mayor y mejor

Sin parar en ningún momento, Triumph presentó en 2006 la Daytona 675 con motor tricilíndrico, la moto que la consagró como una de las grandes en la categoría Supersport.  Se hizo con los honores en el TT de la Isla de Man, en la North West 200, en los campeonatos alemán y británico de Supersport y volvió a hacer historia venciendo en la Daytona 200 de 2014, allí donde había nacido la leyenda.

Regreso a la senda de la leyenda

Danny Eslick consiguió en la Daytona 200 de 2014 la primera victoria de Triumph desde hacía casi 50 años en la prueba de velocidad más exigente del mundo. El joven de 27 años ganó en la 73ª edición de la Daytona 200 que se celebró en Daytona Beach, Florida, y subido a su Daytona 675 logró meterle 11 segundos en la meta a su perseguidor.

Mira quién ha vuelto

Bruce Anstey regresó al TT tras más de una década desde el éxito de 2003, pero esta vez el aspirante Gary Johnson le arrebató la victoria, manteniéndose en cabeza desde la salida sobre mojado a los mandos de una Smiths Racing Daytona 675R y terminando con tan solo 1,5 segundos de ventaja tras una última vuelta de infarto.

El éxito de Skippy en Supersport

La victoria del australiano Billy «Skippy» McConnell en el campeonato británico de Supersport de 2014 a los mandos de una Daytona 675R inició la nueva era deportiva de Triumph. El piloto admitió que la emoción del momento le superó y que durante la última vuelta se echó a llorar.

Un equipo ganador

Peter Hickman aseguró la presencia de Triumph en lo más alto de la competición al ganar este año en Supersport 2 en la Isla de Man.

El piloto británico logró subirse al podio varias veces seguidas en la categoría Supersport del TT con su vieja Daytona y este año Triumph le ha proporcionado dos Daytona de 675 cc nuevas para la North West 200, el TT y el Gran Premio del Ulster de 2019.

Nos lo cuenta así: «Hemos tenido un par de años muy buenos pero necesitábamos un pequeño empujón para ganar el TT. La implicación y apoyo de Triumph este año han sido fundamentales».

¿Y ahora qué?

El prestigio deportivo de Triumph brilla ahora con más fuerza que nunca gracias a la Street Triple y a la colaboración con el campeonato de Moto2TM como proveedor exclusivo de motores, que le ha granjeado la aclamación de todos.

Al igual que ha venido haciendo desde 1966, la inigualable potencia y par del motor derivado de la Daytona continuará escribiendo la historia de este deporte por muchos, muchos años.

Para leer más sobre la nueva Daytona, haz clic aquí