Inspiración: Big Trip

Speedmaster, Maestra Zen

Motivos para visitar Nueva Zelanda en temporada baja antes de morir

Elegir la peor temporada del año para montar en moto por uno de los países más complejos pero sorprendentemente diversos y bellos del mundo podría parecer una idea de locos para muchos…

No así para Weronika Kwapisz. Para ella fue una excelente decisión que le acercó a la crudeza de la naturaleza y a la mística de Nueva Zelanda y su gente.

Esta motorista treintañera, nacida en Polonia y curtida en la ruta panamericana, hizo un recorrido de 13 días a los mandos de la nueva Triumph Speedmaster por la Isla Norte y la Isla Sur en el cambio de estación de otoño al duro invierno neozelandés.

A lo largo del recorrido de 4.173 km que la llevaron desde Auckland hasta Wellington en el sur y vuelta, solo se cruzó con otros cinco motoristas. Weronika se enfrentó a todo tipo de condiciones de conducción (lluvia, temporales de viento huracanado e imprevistos periodos soleados) en un terreno que, según sus palabras, es el «paraíso del motociclismo».

«Desde Wanaka, en la Isla Sur, tomé dirección norte hacia el glaciar Fox por la ruta Franz Joseph atravesando zonas desérticas y adentrándome en la jungla. Hay un tramo en el que tienes el glaciar a un lado y el mar de Tasmania al otro. Fue inolvidable».

«La visita a Nueva Zelanda fuera de temporada, mis batallas contra las ráfagas de viento que trataban de echarme abajo al describir curvas cerradísimas y la integración que viví con la verdadera naturaleza local fueron experiencias que me agudizaron realmente los sentidos y que hicieron de este viaje algo sublime».

Weronika llevaba más de diez años soñando con hacer este viaje hasta que llegó ese «ahora o nunca» del que rara vez se arrepienten los y las motoristas aventureros: «Me alegro tanto de que me llegara ese momento decisivo… El paisaje era espectacular, como salido de un cuento de hadas, y en todo momento me acompañaba esa sensación de que estás en el plató de «El Señor de los Anillos» de excursión por Mordor o Hobbiton».

«Es un país alucinante en el que la naturaleza se ha adueñado de todo y parte de la aventura consiste en aprender a lidiar con ello. Aunque realmente me importaban poco las condiciones climáticas que hubiera, tales eran las sorpresas que me deparaba cada curva, bien es verdad que una actitud así requiere de la moto adecuada».

Weronika había recorrido 20.000 km a través de Estados Unidos y Canadá a bordo de una Triumph Bonneville en 2014, pero esta vez escogió una Triumph Speedmaster como compañera de viaje: «Las motos clásicas son mi predilección y esta era la elección perfecta. Era de fácil manejo, el manillar está dispuesto a una altura magnífica y el asiento es muy cómodo y bajo, lo cual es ideal para mí porque soy bastante menuda».

«Es una maestra zen: distinguida, elegante y muy tranquila aunque, si quisiera, dispone del par motor necesario para meter caña. Esta moto sobresale en cualquier aspecto. El diseño, el sonido… no paraban de hacerme preguntas sobre ella».

Lo que más sorprendió a Weronika fueron la diversidad y la belleza en estado puro de Nueva Zelanda, pero hubo más sorpresas. Os enumeramos a continuación cuatro aspectos que dejaron boquiabierta a esta motorista.

1. La gente

«No esperaba encontrarme a tanta gente afectuosa, alentadora y desinteresada. La gente neozelandesa se toma la molestia de ayudarte aunque ello le suponga dedicarte horas, hasta el punto de que en ocasiones me daba mucho apuro pedir ayuda porque sabía que dejarían aquello que estuvieran haciendo solo para ayudarme. Me han maravillado el respeto que les merece su legado, la relación que han establecido entre el presente y su pasado y la conservación que han logrado de las costumbres maoríes».

2. La naturaleza

«Los árboles, los animales y los paisajes son una locura, algo incomparable con cualquier otro lugar del mundo. Cada vez que cuento algunas de las cosas que me encontré en el viaje, los demás me preguntan por la carretera que hay que seguir para verlas. Francamente, en Nueva Zelanda todas las carreteras merecen la pena, aparte de la State Highway 1 (SH 1). Monte Cook es de obligada visita, y los fiordos de Milford Sound, en el suroeste de la Isla Sur, te dejan embobado».

3. La meteorología

«Las condiciones climáticas mejoran aún más la experiencia. Si conduces en días soleados, puedes llegar a relajarte; sin embargo, Nueva Zelanda en mayo lo intensifica todo».

4. La ruta Wanaka-glaciar Fox

«No hay palabras para describir esta ruta. Si solo hicieras una ruta en Nueva Zelanda, esta es alucinante y permite apreciar todo el atractivo que ofrece este país… o casi todo. Creo que voy a volver a Nueva Zelanda…; no, espera: sé que volveré. Es todo un paraíso».