Inspiración: Big Trip

Hanna Johansson and her Triumph Scrambler riding on an ice track

Sobre el hielo a los mandos de una Triumph Scrambler

Un día de circuito diferente a los mandos de una Triumph

El primer día de circuito suele ser algo muy especial para la mayoría de los motoristas, pero si juntamos esa sensación con hielo macizo, bancos de nieve a modo de air-fence y un piloto acrobático legendario, la cosa sube hasta la auténtica euforia.

Correr sobre hielo…

Cuando la rueda trasera resbalaba en una curva, un suave toque de gas hacía que los neumáticos de clavos agarrasen para que la aventurera Hanna Johansson siguiese rodando por la pista.

Por si el hecho de recorrer 800 kilómetros por el norte de Suecia con la carretera helada y llena de nieve no fuese suficientemente difícil, lo que le esperaba a Hanna y a su Street Scrambler 2019 en el circuito de hielo de Vilhelmina era «totalmente demencial e imposible». Esta viajera de 29 años tardó tres días en llegar al sur de Laponia con neumáticos de clavos en la Scrambler y nos lo cuenta así: «hacía frío, había hielo y nieve papa, con todas las dificultades que eso conlleva, así que cuando llegué allí ya me parecía haber conseguido algo grande.

«Cuando vi el circuito pensé «en buena me he metido».»

No hay nada imposible, eso lo sabe cualquier aventurero en moto, así que después de una charla con el veterano piloto de stunt Sune Andersson, que tiene una Triumph Rocket y se ha enfrentado a todo con ella, desde placas de hielo al napalm, la princesa de Estocolmo estaba lista para la hora de la verdad, pero en plan gélido.

No hay nada igual

«Era mi primera vez en un circuito y una vez que Sune me hubo convencido de que la Scrambler y los clavos me darían un agarre perfecto, me puse a ello», nos cuenta.

«Hice un poco de eslalon y pude sentir el control, pero la primera curva se me hizo muy rara. La rueda trasera patinó y me asusté, pero no dejé que se fuera demasiado, abrí un poco el gas y salimos de la curva. Cada curva me provocaba auténtica euforia.

«No hay nada como montar en moto sobre hielo. Creo sinceramente que te hace mejor piloto de off-road cuando llegas a la grava y a la tierra, porque entiendes la manera de reaccionar de la moto y la física que hay detrás de ello.

«Todo el mundo debería intentarlo al menos una vez. Si tienes una Scrambler, una Bonneville o una Tiger, tu moto y tú no os lo deberíais perder. Lo primero que quise hacer al marchar de camino a casa fue probarlo de nuevo… y lo haré».

Cómo montar sobre hielo

• Elige bien los neumáticos – necesitarás clavos si quieres tener la mínima oportunidad sobre firme resbaladizo.
• Inclínate hacia adelante sobre la moto al tomar las curvas, sentado en el borde del asiento y con la moto muy inclinada bajo tus pies.
• Se te hará raro, pero todo está en tu cabeza. No tengas miedo.
• Echa el peso sobre la estribera exterior para maximizar el agarre. Arrastra el pie interior por el hielo para disponer de un tercer punto de apoyo. No eches demasiado peso sobre el pie para evitar que se enganche en el hielo áspero o quede atrapado bajo el neumático trasero.
• Traza con la rueda trasera: a medida que vas ganando velocidad, echa el peso para tomar las curvas. De esta manera trazarás la curva con la parte de atrás de la moto en lugar de usar el manillar, que puede aumentar el riesgo de que la rueda delantera patine.
• ¿Vas a caerte? Vete largo hacia los bancos de nieve.

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