Inspiración: Interview

Ryan Reynolds: De ser Deadpool a matar el estrés

La estrella de Hollywood se relaja a los mandos de su Triumph

Cuando no está liado en algún rodaje o dejando caer pistas por las redes sociales acerca del estreno de Deadpool 3, la película de este antihéroe de culto, el actor Ryan Reynolds se relaja a los mandos de su Bonneville de 2004. For The Ride te lo cuenta…

Q. ¿Cuál es tu historial como motorista?

A. Un amigo me enseñó a montar en moto cuando era un chaval y lo he seguido haciendo desde entonces. Durante este tiempo he tenido dos Triumph: una vieja Tiger y una Bonneville que compré nueva hace unos diez años. Con el paso del tiempo la he modificado a fondo, aumentando el diámetro de los pistones y redecorándola varias veces con diferentes colores, manillares y accesorios, y así la gente se cree cada vez que me he comprado una nueva. En realidad es siempre la misma y diría que ya es casi parte de mí mismo.

Q. ¿Qué la hace tan importante?

A. No hay muchas cosas tangibles en la vida en las que puedas invertir en serio, pero con las motos es algo emocional, es una relación de larga duración. He dedicado mucho tiempo, energía y muchos pensamientos a mi Bonnie. Soy un firme defensor del refrán de que uno recibe lo que da. Mi Bonneville es una moto que me ha llevado de un lado a otro del continente al menos tres veces y no hay nada comparable a la sensación que te acompaña en un largo viaje.

Q. ¿Puedes explicar esa sensación?

A. Es como la meditación. Cuando voy en moto por la mañana camino del trabajo veo a la gente en sus coches hablando por teléfono, afeitándose o incluso comiéndose un tazón de cereales. En moto, mis únicas tareas son respirar, escuchar el motor y cambiar de marcha. Estamos solos mi moto y yo, sin liarnos con el móvil ni otros temas, y nada me despeja tanto la mente.

Si no está granizando o nevando, mi culo está en el asiento de la moto

Ryan Reynolds

Q. Así que montas casi todos los días.

A. Si no está granizando o nevando, mi culo está en el asiento de la moto Cuando vivía en Los Ángeles nunca conduje un coche salvo que fuera imprescindible. Desde que me mudé a Nueva York he desarrollado un aprecio especial por los días soleados. Pero no me molesta que llueva un poco, ni que hiele. Monto siempre que puedo.

Q. ¿Con quién te gusta montar?

A. Solía salir mucho en grupo, pero últimamente me lo paso muy bien saliendo solo. Me encanta mi trabajo y es una parte muy importante de mi vida, pero también implica cierta sobrecarga sensorial. Estar a solas sobre la moto en una carretera solitaria es lo mejor, aparte de unas vacaciones a todo trapo. Cuando vuelvo a casa después de una ruta en moto soy una persona mucho más agradable. 

Q. ¿Has hecho alguna vez unas vacaciones en moto a todo trapo?

A. Claro que sí, aunque el viaje del que mejores recuerdos tengo no acabó del todo bien: me cargué una Triumph Sprint alquilada en pleno monzón cerca de Uluru. Estaba intentado cruzar Australia desde Sídney hasta Perth con un amigo. Aunque en aquel momento el accidente me dejó muy chafado, ahora recuerdo aquella experiencia con cariño y tengo más ganas que nunca de adentrarme otra vez en la naturaleza con una moto. Este otoño quiero facturar la moto a Sudamérica y rodar hasta Dios sabe dónde.

Q. ¿Con qué reacciones te encuentras cuando montas por EE.UU.?

A. Es agradable hablar con otros moteros porque me permite tener una conversación que no sea acerca mi trabajo o del tiempo. Lo bueno de las Bonneville, las Thruxton y las Scrambler es que Triumph ha seguido fiel al estilo clásico, me gusta que la cultura café racer sea atemporal y atraiga a moteros de todas las edades. Cuando aparco ante la puerta de un café en Manhattan o en Birmingham, Alabama, tengo las mismas posibilidades de ponerme a hablar sobre mi Bonnie con un motero de 20 años que con uno de 60.

Por lo que a mí respecta, los mejores lugares para montar en moto en EE.UU. son la Pacific Coast Highway cerca de Big Sur y las montañas al norte del estado de Nueva York.

Ryan Reynolds

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Q. ¿Qué te parecen los modelos de Triumph con un diseño más moderno?

A. Hace poco tuve la oportunidad de probar una Daytona 675R. Era radicalmente diferente a lo que estoy acostumbrado, pero se notaba que era la evolución moderna de lo que fue la Bonneville en los años 50 y 60. Mi corazón siempre se decanta por las motos de estilo clásico y el hecho de que una Bonneville comprada hoy mismo no sea muy diferente estéticamente de otra comprada hace 40 años hace que esta marca sea única.

Q. ¿Tienes planes de comprar otra Modern Classic de Triumph?

A. Estoy a punto de comenzar un proyecto de café racer a partir de una Thruxton 2014. Aún estoy ocupado con la lista de modificaciones, pero seguro que voy a montar un depósito y un asiento personalizados. Y subirle la potencia. A las aseguradoras de las películas no les hace ninguna gracia que los actores montemos en moto, pero yo estoy decidido a sacarle más potencia.