Inspiración: Big Trip

Iceland from above

Mototurismo en Islandia

Lista de consejos para visitar Islandia en moto

Poca gente y aún menos motos, un paisaje absolutamente virgen con carreteras desiertas, lava y pistas de grava… si buscas aventuras, tira para el norte. La Tierra de Fuego y Hielo, allá por el Círculo Polar Ártico, es un paraíso para las motos enmarcado por formaciones geológicas irrepetibles que no encontrarás en ningún otro rincón del planeta.

Resulta difícil llevar un buen ritmo con la moto, porque en cada curva te encuentras con un glaciar, un volcán, la tundra, géiseres, manantiales termales, una cascada o un fiordo que te hacen parar para sacar la cámara de la maleta.

Triumph Tiger :

Auténtica aventura

Por Islandia con una Tiger

Un parque de atracciones para motos

La singular diversidad de Islandia es lo más parecido a un parque de atracciones para motoristas. Es como si lo hubiera diseñado un ser superior con el único fin de agasajar a los motoristas de todo el mundo.

En las calles de Reikiavik puedes aparcar tu Tiger delante las pequeñas pastelerías cubiertas de grafitis que venden unos bollos calientes de canela que espantan el frío de golpe. Solo en este pequeño y aguerrido país de 340.000 habitantes puedes asomarte a un callejón entre dos edificios y ver desde allí unas enormes montañas nevadas o un mar de color azul oscuro.

Apartada pero cada vez más accesible a pesar de encontrarse en el extremo norte del planeta, es completamente diferente a todo lo que hay en la Europa continental. Y para los europeos no es necesario vacunarse, solicitar un visado ni contar con un seguro especial para visitar el país.

El tráfico, o más bien la ausencia del mismo, es la gran ventaja para los aventureros sobre dos ruedas, que pueden elegir entre los 2.700 km de carreteras asfaltadas o las espectaculares pistas de tierra o grava.

La jugada más sensata es comenzar desde Reikiavik, la capital más fresquita de Europa, aunque tampoco será fácil despegarse de su arquitectura antigua ni de los bares y restaurantes llenos de vida del centro.

Ir «más allá del muro»

La canalización geotérmica que proporciona calefacción al 85% de las viviendas de la isla es una ruta evidente para los motoristas que te lleva rumbo este hacia Vatnajökull, el mayor glaciar de Europa y una estampa familiar para los seguidores de Juego de Tronos como una localización de «Más allá del muro».

Se puede optar por la tranquila carretera costera pasando las espectaculares cascadas de Skógafoss y Seljalandsfoss, dos de las más bonitas de la isla. Que conste en acta que las otras dos, Gullfoss and Dettifoss, no están demasiado lejos como para desanimarte y resulta muy tentadora la idea de estirar la cosa y «ver una más».

Eso es lo bonito de Islandia, que siempre hay opciones. El tranquilo paseo desde Seljalandsfoss, en el sur, hasta Dettifoss, en el norte, te lleva unos buenos 650 kilómetros, que se pueden rebajar hasta 460 si cortas la isla en dos, al igual que las placas tectónicas de Eurasia y Norteamérica, que separan las dos mitades de Islandia a razón de un centímetro al año.

Un fenómeno natural difícil de describir

Una vez tomamos la carretera hacia el este desde Seljalandsfoss, pasando por el Parque Natural de Vatnajökull hasta llegar a un aparcamiento a cinco minutos del glaciar Svínafellsjökull, este fenómeno de la naturaleza desafía las palabras.

A no ser qué estés haciendo una ruta circular, otro de los espectaculares viajes saliendo desde Reikiavik consiste en tomar rumbo al norte y luego hacia el oeste, hacia uno de los parajes más agrestes y -aún más- vírgenes de la isla. La región de los Fiordos del oeste es una zona unida al resto de Islandia por una franja de 7 km de tierra entre Gilsfjörður y Bitrufjörður.

Fiordos para aburrir

Como se puede adivinar por el título, aquí hay fiordos a montones, y montañas, y largos desvíos por carreteras de tierra y asfalto cerradas durante los meses por hielo y nieve, dejando el túnel de Vestfjarðagöng, terminado en 1996, como única opción.

Los acantilados de Látrabjarg son un paraíso para los avistadores de pájaros, pero si solo puedes hacer una cosa, no te puedes perder el Museo de Brujería y explorar el pasado medieval de la región en el Centro de Interpretación de Borgarnes o el Centro Cultural Snorrastofa en Reykholt.

En el camino de vuelta a ciudad atravesando antiguos campos de lava pasaremos por Bjarnarhöfn, donde se encuentra el Museo de los Tiburones. Si después de todo esto sigues anhelando un poco de acción off-road, puedes quitarte el gusanillo con la pequeña pista de grava que sube al glaciar Snæfellsjökull.

Lo sentimos, pero tu búsqueda queda fuera de nuestra zona actual de cobertura

Para los aventureros que van a subir nota, Islandia es un cofre del tesoro que contiene secretos tan impresionantes que al intentar una búsqueda en Google Maps, la aplicación te suelta un escueto Lo sentimos, pero tu búsqueda queda fuera de nuestra zona actual de cobertura. Música para los oídos de cualquier aventurero con una Tiger o una Scrambler 1200 con defensas y la ropa adecuada.

La cosa se pone interesante cuando damos con una pista de grava en el desierto ártico de Islandia -al que se llega siguiendo rumbo este y luego hacia el interior- que lleva a Egilsstaðir. Las carreteras «tipo F» de Islandia son muy famosas entre los aventureros y hay que ir preparado para vadear ríos, pero el esfuerzo merece la pena. Entre las recompensas se encuentran los acantilados de Ásbyrgi y el lago Mývatn.

«Ni las palabras ni las imágenes hacen justicia a este lugar sobrenatural. Tienes que ir y vivirlo por ti mismo», insiste Julia Sanders, parte del equipo de GlobeBusters que monta viajes organizados a la Tierra de Fuego y Hielo y que tienen previsto otro en agosto del año que viene.

Cosas a tener en cuenta

Temperatura

  • Los mejores meses para viajar son julio y agosto. Las temperaturas rondan los 15º y los 25º con poca lluvia. Si llevas ropa por capas y prendas impermeables, tendrás todos los frentes cubiertos.
  • A pesar de estar cerca del ártico, la Corriente del Golfo proporciona a Islandia unos agradables veranos y unos inviernos relativamente suaves, pero la Corriente de Groenlandia Oriental puede provocar cambios repentinos en el clima.
  • La gente de Islandia tiene un refrán: «Si no te gusta el clima, espera cinco minutos».

Gastronomía

Básicamente europea, pero si quieres adentrarte en la cultura local puedes probar el tiburón fermentado o el frailecillo ahumado con un trago de Brennivín, un aguardiente de por allí.

Tienes que probar…

…los chapuzones en una piscina termal para relajarte tras pasar todo el día en la moto.

Normas de circulación

Circula por la derecha de la calzada. El límite de velocidad está en 90 km/h en vías comarcales asfaltadas y 80 km/h en pistas de grava.

Cómo llegar

Puedes volar hasta allí desde cualquier aeropuerto importante y alquilar una moto en destino (la oferta es limitada), o puedes facturar tu moto hasta allí mediante una empresa como Moto Freight, que están especializados en motos y se encargan de todo el papeleo.

Si tienes tiempo, puedes viajar con la moto desde Europa continental o desde el Reino Unido hasta Dinamarca y embarcar en el ferry a Islandia, que tarda tres noches en llegar.

Plazos

Reserva 15 días incluyendo los viajes de ida y vuelta, y si vas en ferry necesitarás una semana más.

Encontrarás información sobre viajes por carreteras asfaltadas en https://www.globebusters.com/motorcycle-tours/iceland-paved-road-motorcycle-tour/#!2