Inspiración: Lifestyle

Monto en moto para seguir sintiéndome joven

Una Bonneville en Bangalore

Ram Nair era un adolescente indio abierto a todo tipo de influencias, cuando Steve McQueen casi sale disparado de la gran pantalla en la «La gran evasión».

Desde la primera vez que la vi, siempre hubo una sola motocicleta para este motorista que reside en Bangalore. Tras varias décadas «ingeniándoselas», por fin logra capturar un fragmento de esa escena en Technicolor grabada de forma indeleble en sus recuerdos.

Instantes de la Bonneville que pasarán a la historia

«Yo era niño cuando Steve McQueen trató de saltar la valla a lomos de una Triumph Trophy —asegura Ram—. Eso, unido a los récords de velocidad logrados en el salar de Bonneville, significaba que tenía que ser una Bonneville, porque hay momentos históricos que nunca me han dejado. Y nunca lo harán».

«Desde que tenía dos años, me sentaba en la moto de mi padre y, antes de cumplir los 18, mis travesuras consistían en montar en moto por los caminos privados de mi zona. Aunque me entretenía con todo tipo de motos, siempre quise una Bonnie».

Ese día llegó, mediados los 40 años, cuando viajó al concesionario que Triumph tiene en Doha (Catar) desde su por entonces domicilio de Dubái, con el único fin de hacer realidad sus sueños de infancia: «Sabía lo que quería: entré y me compré una Bonnie».

«Me fui del concesionario con la sensación de ser una estrella de cine; cada vez que salgo con ella me siento Steve McQueen acelerando antes de su intentona de salto. Es una moto que no tiene comparación porque capta el espíritu de una época pero tiene la calidad de un diseño moderno».

Triumph, objeto de todas las miradas

De vuelta en Dubái, su Bonneville de 2008 era una rareza. «Están ganando popularidad últimamente en los Emiratos Árabes Unidos, de tal forma que dentro de un grupo de 100 motociclistas somos unos 20 los que montamos en Triumphs, pero por aquel entonces mi moto era una novedad. Aún seguimos siendo objeto de todas las miradas, así que eso ayuda también a seguir sintiéndote joven».

Ram, que también tuvo una Tiger clásica, prefiere ahora los trayectos más sosegados por el deslumbrante campo de la India a bordo de su todoterreno Bonneville.

«Es la moto perfecta para todo tipo de condiciones, aunque algunas de las carreteras de montaña no estén en buen estado —asegura—. He cambiado la velocidad y los caminos sin asfalto por trayectos más relajados, de modo que la suspensión y los amortiguadores de la Bonnie cumplen su función plenamente».

¿Qué ruta recomendaría Ram a cualquiera que busque la eterna juventud?

«Desde Bangalore y en dirección sur hacia Cochín (Kerala), descubrirás, en mitad del recorrido, en Ooty, bosques y montañas y encontrarás la postal perfecta del grandioso lugar que es la India para montar en motocicleta».