Inspiración: Big Trip

Montar en moto en condiciones extremas

Unos consejos rápidos para dominar las adversidades

Si lo que buscas es aventura, tienes que descubrir y conquistar los límites de la madre naturaleza.

Estos consejos están basados en las experiencias de Kevin y Julia Sanders, que ostentan el récord Guinness de la vuelta al mundo más rápida en moto. Si quieres saber más, visita globebusters.com.

Consejos para montar en moto en cualquier entorno:altitudviento, arena, barro, grava, nieve y hielo y cruzando ríos.

Altitud

Las mejores rutas del mundo están en las montañas. Es un hecho.

Tarde o temprano acabarás tirando monte arriba, y eso significa pasar de los 2.400 metros de altitud.

Si subes demasiado alto y demasiado deprisa te arriesgas a sufrir el mal de altura. Asciende despacio, bebe agua y evita el alcohol.

Tómate tu tiempo.

Las motos buenas pueden resistirlo. Las modernas Triumph Tiger se comportan estupendamente en grandes altitudes y arrancan y funcionan sin problemas incluso a 5.340 metros con gasolina de bajo octanaje.

Una moto más antigua de carburación puede sufrir pérdidas de potencia, mayor consumo y humo blanco saliendo por el escape.

La altitud también afectará a la presión de los neumáticos, así que compruébala a medida que subes… y que bajas.

Viento

Los vientos fuertes son una pesadilla – es hora de convertir lo impredecible en certeza.

El viento de frente es ruidoso, te hace gastar más combustible y aumenta la fatiga, por mucha pantalla que lleves. Si sufres un aumento inesperado del consumo en áreas remotas, la logística del combustible puede convertirse en un drama.

El viento de cola te empuja y crea un extraño silencio a tu alrededor, pero puede hacerte ir más deprisa de lo deseado sin que te des cuenta.

El viento cruzado, ya sea continuo o racheado, es lo último que quieres encontrarte, te hace trabajar duro y se lleva todo aquello que no esté bien agarrado con pulpos.

Averigua de qué lado viene el viento y acércate a él. Así, si te golpea tendrás espacio en el carril para que te desplace sin que te vayas al carril contrario.

Usa marchas cortas para contar con mayor flexibilidad y tracción. El contramanillar también ayuda: aplica presión en el manillar para contrarrestar la fuerza del viento.

Grava

La grava puede tener cualquier forma, tamaño y profundidad –  hazte su amiga, ya sea en un cortafuegos en Gales, en una pista en los Pirineos o en un viaje de tres días por la ruta 40 en Argentina.

Cuanto más profunda sea la grava, peor, sobre todo con una moto cargada a tope.

Ponerte de pie sobre los estribos baja el centro de gravedad y ofrece mayor estabilidad a la moto en superficies móviles.

Si la carretera es pedregosa o bacheada permite el máximo recorrido de la suspensión sin estar comprimida como cuando vas sentado en el asiento.

Ir de pie permite una mejor visión – y elegir mejor la trazada.

No eches el peso adelante para que no se clave y recuerda que tu mejor arma es el impulso, no la velocidad. La clave es mantener la moto avanzando.

Las graveras te tentarán con roderas o surcos a seguir, pero pueden obligarte a rodar por el lado incorrecto de la carretera y tendrás que atravesar la zona de piedra suelta del centro para volver al lado bueno. Forma con la rueda delantera el ángulo más parecido a 90º que puedas e inténtalo.

Los desprendimientos están formados por rocas y piedras pequeñas, pero si ya hace un tiempo que han caído pueden dar lugar a una pista compactada.

Cuidado con las curvas en las que se amontona la grava, apoya el peso en la estribera exterior, inclina la moto hacia la curva y el peso del lado exterior ayudará a que los neumáticos agarren.

Arena

La archienemiga de los motoristas… pero no de todos – Una delicia si eres un aspirante a participar en el Dakar o un fanático del off-road. Concéntrate en mantener poco peso en la rueda delantera y en llevar la moto en línea recta.

No hagas caso a tu cerebro – tu cabeza te dirá que no aceleres, pero si haces eso la rueda delantera se clavará.

No seas demasiado optimista – es recomendable que los motoristas con poca experiencia se ayuden con los pies en el suelo o empujen la moto por los tramos más cortos.

Barro

Aprende a distinguir sus matices. Hay distintos tipos, desde los traicioneros y resbaladizos lodazales a la pesada arcilla o el pegajoso barro.

Mantente sobre las estriberas – no hagas fuerza con los mandos y muévete con suavidad, evitando brusquedades que provocarán un gran patinazo.

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Nieve y hielo

Evítalos si puedes – sin embargo, una fina capa de nieve recién caída es más fácil de transitar si te pones de pie (otra vez) sobre las estriberas.

Las capas más profundas de nieve y con roderas de otros vehículos son también transitables, pero se avanza despacio y es posible que tengas que ayudarte remando con los pies.

Despacio y con suavidad – no abuses de ningún mando. Si tienes ABS, asegúrate de desconectarlo.

Ten en cuenta el viento y la temperatura del aire. ¿hay posibilidad de heladas o hielo?

¿Cuál es la sensación térmica? Los vientos fuertes pueden convertir la nieve comprimida en hielo y meterte en un problema de los gordos. No descartes dar media vuelta o echar pie a tierra y caminar.

Cruzar ríos

Del dicho al lecho… El estado del lecho es fundamental. Si es blando, te arriesgas a que la moto se entierre en el fondo y te hundas más. ¿Hay piedras? ¿Por dónde y cómo se sale?

Mira antes de lanzarte. Fíjate en cómo pasan los otros vehículos y pregunta a los lugareños. En caso de duda, crúzalo a pie.

Respirad. Aprende dónde está la admisión de aire de tu moto y mantén el agua lejos de ella o tu viaje se acabará ahí mismo.

Sigue la trazada. Concéntrate en la salida, mantén la moto en movimiento, alta de vueltas y juega con el embrague, con la moto avanzando a buen ritmo. ¿No conoces el fondo ni la corriente? Mantente corriente arriba, así, si la moto cae tú no lo harás.

Prepara tu ruta. Una correcta planificación y estudio de las zonas a recorrer minimizará el riesgo de encontrarte ante condiciones extremas. Ir al Yukón en abril o al Sáhara en septiembre no es la mejor de las ideas…

Entrénate y practica. Cuanto mejor preparado estés para enfrentarte a estas situaciones, más disfrutarás de tu viaje.

Y si hace falta, puedes asistir a unas fantásticas clases de off-road en la Triumph Adventure Experience.