Inspiración: Interview

McQueen Connection

Una pareja rememora su época dorada con Triumph

En los vertiginosos años 60 y 70, la industria británica de las motos estaba en todo su esplendor. FTR conversa con una pareja, Edward y Thelma, que se conocieron en aquella época gloriosa de la producción británica de motos. Conoceremos aquella etapa a los mandos de la Triumph de entonces, cómo se conocieron y un extraño encuentro con Steve McQueen…

Recuperando el pasado

En aquella época las cosas eran muy distintas. «Estaba muy lejos de la pulcra fábrica que es hoy en día», explica Edward. «La fábrica original tenía su propia fundición, el suelo estaba sucio. Había restos, piezas, aceite y mugre por todas partes. La nueva fábrica es alta tecnología, parece un quirófano».

Edward entró en Triumph en el departamento de exportación. «Tuve una entrevista con Bill Robertson, el gerente de exportación, y nos caímos bien desde el primer momento. Estuve allí hasta el 71. Me encantaba aquello, era como una familia. Bill se encargaba de las exportaciones a EE.UU. y a mí me tocaba prácticamente el resto del mundo. De todas maneras el 90 % de las exportaciones eran a EE.UU., así que el que estaba más ocupado era él».

La chispa

Thelma era telefonista en Triumph y recuerda cómo se conocieron. «En la fábrica no se permitía realizar llamadas particulares. Una de las chicas recorría la fábrica para recoger el dinero de todos los que utilizaban la línea para hacer llamadas particulares. Yo era una de las chicas que se pasaba a recoger el dinero, y Edward era uno de los morosos».

A partir de aquí surgió una atracción mutua: «tenía un bonito MGA, así que accedí a salir con él». Y Thelma se echa a reír.

Edward y Thelma con un recorte de periódico en el que aparece Thelma con Steve McQueen sobre la moto

La visita de McQueen

Mientras Edward se movía con su MGA, Thelma lo hacía sobre dos ruedas: «Tenía un scooter que utilizaba para ir al trabajo, pero solía dejarme tirada a mitad de camino. Uno de los pilotos de prueba de la Bonneville se acercaba a recogerme y llevaba a alguien para que se encargase de mi moto, me la arreglaban y así podía volver a casa».

Steve McQueen apareció una vez por la fábrica de Meriden antes de participar en los Seis Días Internacionales de Trial. Un periódico local se pasó por allí para hacer una foto de la moto de Steve McQueen para la primera página. Y a Thelma la invitaron a sentarse de acompañante: «Fue un gran momento. Evidentemente ya era una gran estrella por aquel entonces y era estupendo que tuviese aquella afición por las Triumph. Además es una foto muy rara de Steve McQueen».

Edward y Thelma se mudaron a Australia hace una década. Sabían de la existencia de la Factory Visitor Experience y, ya que habían previsto visitar las Midlands durante un viaje, decidieron pasarse por allí.

Actualmente se exhibe una de las Triumph que pilotaba Steve McQueen, y a Thelma le dejaron sentarse en ella. «No pude resistir la oportunidad de subirme a una de las motos de Steve».

La historia de Triumph continúa…

«La fábrica conserva aquella atmósfera familiar, pero con un estilo mucho más moderno», explica Edward. «La Visitor Experience cuenta muy bien la historia y captura el espíritu de la vieja fabrica y la transición a la nueva».

«Las nuevas instalaciones nos dejaron impresionados. Todo el mundo es muy amable, como en los viejos tiempos, y hay muchas cosas para ver», añade Thelma. «Nos encantaría volver. ¡Sentarme en la moto me ha traído muchísimos recuerdos!»