Inspiración: Profiles

James Toseland

«Fue la primera moto a la que me subí en siete años»

Para James Toseland, dos veces campeón del mundo de Superbikes y experto en MotoGP, las motos han sido algo fundamental de su vida en los momentos buenos… y en los malos. Y además nos da su opinión sobre el desarrollo de la temporada.

Tras un accidente en Donington Park en 2011 se vio obligado a retirarse de la competición debido a una lesión. «Lo dejé de repente», cuenta James. «Me costó mucho parar así, en seco. La competición lo era todo. «Cuando me pidieron que pilotase la Triumph Moto2 fue la primera moto en la que monté desde entonces».

En 2018 consiguió finalmente superar sus temores y ponerse a los mandos del prototipo Triumph para Moto2 sobre el empapado asfalto de Silverstone.

Enganchado

La trayectoria de James, aunque breve (ahora tiene tan solo 38 años) es impresionante. Consiguió dos campeonatos del mundo de Superbikes con dos fabricantes diferentes y tardó muy poco en llegar a lo más alto. Con su talento natural, a los 18 años estaba corriendo para Honda. En WSB consiguió 61 podios y 16 victorias en 201 carreras.

Cuando le picó el gusanillo era tan solo un crío: «Mis padres se divorciaron cuando tenía tres años. «Un novio de mi madre tenía una moto, yo por entonces tenía ocho años. En mi familia directa nadie tenía moto, así que esa cosa despertó mi interés.

«El no competía, pero fue mi entrada al mundo de las motos. Luego me compró mi primera moto, una de trial, cuando yo tenía nueve años. Estuve cuatro años haciendo trial y me lo pasé en grande».

De lo marrón a lo negro

«Cuando tenía unos 12 años me pasé al motocross. No era muy alto y las motos en aquella época eran altísimas. En lugar de llevar yo la moto, me parecía que la moto me llevaba a mí.

«Para competir en asfalto no hace falta ser alto. «Fue entonces cuando descubrí que la modalidad que de verdad me gustaba era la velocidad».

¡No había que limpiar tanto la moto!

Pero el tipo de competición no era lo único que le gustaba: «Era estupendo, no había que limpiar tanto la moto», cuenta entre risas. 1995 fue su primer año en los circuitos, participando en el campeonato junior de road racing. James ascendió a Superteens en 1996 y consiguió su gran oportunidad en 1997 con Cagiva Racing. A continuación estuvo un par de años en el equipo Castrol Honda antes de saltar a las Superbikes.

Superbikes y GP

«Fueron unos años increíbles. Lo había hecho muy bien hasta entonces y conseguí una plaza en el mundial de Superbikes de 2001 a 2003 con el equipo Ducati». Tras conseguir un campeonato con el equipo Ducati de fábrica, en 2007 logró otro campeonato con Honda, lo que demuestra su increíble talento como piloto.

En 2008 pasó a MotoGP de la mano del equipo Yamaha Tech3: «Mis dos últimos años fueron en Superbikes, con Yamaha en 2010 y con BMW en 2011, cuando me lesioné».

La vida después de las carreras

«No ha sido nada fácil desde que dejé de correr. Me vi forzado a dejar de hacer lo que más me gustaba diez años antes de tiempo. He pasado unos años tristes intentando adaptarme, evaluando la situación e intentando encontrar alguna ilusión. En muchos aspectos, como toda persona dedicada a un deporte, cuando lo dejas se distorsiona tu concepción de la vida.

«Cuando estás metido en la vorágine, el objetivo es llegar a ser campeón del mundo. Cuanto más lejos llegas, más te cuesta adaptarte luego a una vida normal. No se trata solamente de los pilotos de motociclismo, lo dicen muchos deportistas cuando se esfuerzan por readaptarse a la vida normal».

Vuelta a los mandos

Triumph le ofreció a James la oportunidad de probar el prototipo de Moto2: «Contactaron conmigo y yo era un poco reacio. Me enfrenté a mis demonios y salí a la pista bajo la lluvia».

La lluvia caía con suficiente intensidad como para cancelar el Gran Premio de MotoGP de Silverstone 2018, pero cuando el tiempo amainó un poco James sacó la Triumph a pista para una vuelta de honor.

«Fue estupendo volver a la acción y dar una vuelta, aunque fuese limitado por mi lesión de muñeca. No me provocó la frustración que esperaba sentir. El tiempo no era nada bueno, así que no tenía que probar nada: ¡una estupenda manera de volver!»

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¡¡¡Respira hondo!!! 🙈😰 @motogp @btsport @officialtriumph @alpinestars

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«Fue muy emotivo. Se me había olvidado lo mucho que adoro montar en moto».

Lo de Silverstone no fue un hecho aislado: James conduce ahora una Triumph Tiger 1200 y una Bonneville, y tiene previsto hacer varias rutas por Italia este verano.

«La mano aún me molesta, así que no puedo conducir mucho tiempo seguido, pero el control de velocidad de la Tiger ayuda mucho. A mi mujer le gusta viajar en moto, así que estoy probando las dos motos para ver cuál se adapta mejor al plan.

«Conducir por carretera te ofrece emociones diferentes, tienes que estar atento. Para ser sincero, es fantástico subirse de nuevo a la moto».

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¡Su sonrisa lo dice todo! ¡Fue un momento bonito, nos saludaron cuando salimos! 🙈✊🏻 @neil_hodgson1 @officialtriumph @btsport @motogp ‬

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La temporada de Moto2

Visto el desarrollo de esta temporada y el efecto que están logrando los motores Triumph, James comenta: «El motor es fortísimo. En Qatar nueve pilotos superaron el récord de vuelta rápida, y eso que es una de las pistas más rápidas. La caja de cambios está mucho más evolucionada que la de años anteriores y el motor empuja más a medio régimen. Esto hace que los pilotos puedan conducir más al estilo de cada uno en lugar de forzarlos a hacerlo de una determinada manera, sobre todo a mitad de curva. Hay más margen para conseguir el rendimiento ideal. Los pilotos pueden pilotar con estilos diferentes y aún así conseguir un buen tiempo por vuelta».

Para saber más, visita su blog carrera a carrera de la temporada de Moto2 2019.