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Ireland coastal road

Guía Turística: Irlanda

Las mejores rutas por la isla esmeralda

Irlanda es un país fantástico para explorar en moto. Tiene una enorme variedad de terrenos y todos los tonos de verde que puedas imaginar. Hemos seleccionado cinco áreas del norte de Irlanda que ofrecen estupendas rutas en moto con lugares interesantes para conocer, ya sea enlazando un sitio tras otro o visitándolos individualmente.

Montañas de Mourne

El macizo granítico es increíble. Con 850 metros de altura, una de sus laderas baja de forma abrupta hacia el mar y las playas de Newcastle. Es un paisaje ciertamente inusual, ya que no son colinas sino verdaderos montes a la orilla del mar.

Newcastle es un pueblo adorable y el lugar perfecto para hacer la compra o pasar la noche. Puedes tomar la A25 hacia el interior o la B27 por las montañas; es estrecha pero tiene dos direcciones y es muy pintoresca.

Donegal

Donegal se encuentra en el lado atlántico de la República de Irlanda. Su geografía es tremendamente variada, con playas, montañas, rías y pantanos. Es muy recomendable visitar el Parque Nacional de Glenveagh, una reserva natural de casi 142 km2 con el castillo de Glenveagh en el centro.

Dos de las mejores playas son Culdaff Bay y Stroove Beach. Culdaff se encuentra cerca del extremo norte del país y cuenta con arenas doradas y vistas que se extienden hasta Escocia. Stroove Beach no está lejos de Culdaff y se llega a ella por la R241, una estrecha pero preciosa carretera que termina en la playa.

Si quieres un concepto más sencillo y austero de lo que es un castillo, date una vuelta hasta el castillo de Carrickabraghy. De visita gratuita (hay una hucha para donaciones), es un edificio de aspecto militar mucho más sencillo que el ornamentado y Victoriano castillo de Glenveagh.

Para encontrar carreteras interesantes hay que ir a Glengesh Pass, que forma parte de la Wild Atlantic Way o Ruta Costera del Atlántico. Toma la R230 hasta el pueblo costero de Glencolumbkille, un lugar de impresionante belleza que cuelga de las espectaculares colinas.

Cork

Si te encuentras por la zona de Cork, no te puedes perder la península de Sheep’s Head. Toma la L4704 desde Durrus y sigue adelante, la carretera se estrechará significativamente. Aparca y camina un poco: es el inicio de la Wild Atlantic Way irlandesa, una ruta senderista que asciende por la costa oeste de Irlanda. Una idea estupenda para estirar las piernas antes de volver a subirse a la moto.

La propia ciudad está repleta de actividades y lugares interesantes y es un destino perfecto para dedicarle un par de noches. El Castillo de Blackrock, la catedral de San Finbar o incluso el museo de la mantequilla garantizan que no te faltarán lugares para visitar. Cuando cae la noche se despierta la vibrante vida nocturna de Cork, con multitud de lugares donde disfrutar de música en directo.

Dublín

La capital no necesita presentación. Dublín es destino ideal para hacer un alto en el camino y experimentar el intenso sabor de Irlanda. Entre las visitas obligatorias se encuentran el Guinness Storehouse, el distrito de Temple Bar y la destilería Jameson.

Si quieres encontrar carreteras increíbles, dirígete de Dublín a Portlaoise por las montañas Wicklow. Las Montañas Wicklow son un parque nacional con numerosos lagos, fiordos y picos para recorrer. Las carreteras lucen los habituales trazados de montaña y algunos firmes son un tanto irregulares, así que mejor no tener prisa.

Belfast y la costa de Antrim

Cualquier persona con la que hables sobre las mejores carreteras de Irlanda mencionará la ruta costera de Antrim. Desde Belfast mantente pegado a la costa, que te llevará por el extremo nordeste de Irlanda hasta la Calzada del Gigante.

Allí irás empalmando un lago tras otro con impresionantes vistas del Mar de Irlanda. En un día despejado se distingue La isla de Rathlin e incluso el Promontorio de Kintyre en Escocia. Las curvas cerradas combinadas con largas rectas convierten a la carretera en el trazado ideal para los motoristas.

Utilizando Belfast como base, es fácil encaminarse al norte hasta la Calzada del Gigante y volver en el mismo día, haciendo paradas. Belfast es una ciudad muy viva con gran tradición en la industria pesada. El Titanic se construyó aquí y es la sede del Titanic Museum.

En lo que se refiere al clima, la época más seca se extiende de mayo a septiembre, aunque lo de «seco» es un concepto relativo en Irlanda, donde la humedad es omnipresente. Con la ropa impermeable adecuada y puños calefactables puedes disfrutar de Irlanda prácticamente en cualquier época del año. Preciosas carreteras, edificios históricos y pueblos llenos de vida convierten a esta isla en un excelente destino turístico que no te debes perder.