Inspiración: Big Trip

Guía de ruta: Le Mans

Preciosas carreteras francesas

El pasado 19 de mayo se celebró en Le Mans la última prueba del Mundial de Moto2. Este circuito, famoso tanto por las carreras de coches como por las de motos, es también uno de los pocos circuitos del mundo donde se disputan carreras de resistencia. Así que, esta vez nos hemos planteado enseñarte de otra manera lo que es una competición de 24 horas. Peter-Jan Willems, de Motorcycle Diaries, nos ha sugerido las mejores rutas de carretera de Francia.

La mayor distancia recorrida por un ganador de las 24 horas de Le Mans es de 3.532 km, así que Peter-Jan ha elaborado una ruta mastodóntica que te llevará por las mejores carreteras de Francia. «La verdad es que no le recomendaría a nadie hacerse toda la ruta de una sentada», reconoce Peter-Jan. «Probablemente harían falta unos siete días para recorrerla entera, eso te da una idea de lo dura que es una carrera de 24 horas en Le Mans, incluso para los profesionales».

Descarga la ruta a continuación.

Rumbo al mar

La ruta de Peter-Jan comienza en el circuito de Le Mans y se dirige al oeste, hacia el Canal de la Mancha y hacia uno de los parajes más bonitos de Francia. «Primero nos dirigiremos hacia el mar y visitaremos el Monte Saint-Michel, un monasterio encaramado en lo alto de una isla. Al igual que el Puente de Dunlop, mucha gente ha oído hablar de él pero pocos saben dónde está realmente. Esta ruta se ha diseñado para mostrar a los motoristas una parte de Francia que normalmente no se suele visitar. Una vez visto el monasterio, es hora de poner rumbo al sur por carreteras comarcales».

Salirse del camino marcado

Aunque Rennes, Nantes y Angers con unas ciudades que merecen ser exploradas, Peter-Jan nos recomienda circunvalarlas y adentrarnos en la Francia profunda.

«Pasa por los alrededores de estas ciudades y adéntrate en el Loira, Lemosín y la Dordoña. Aquí encontrarás los paisajes más bonitos y podrás echar un vistazo a los châteaux».

Saint-Jean-en-Royans

Esta ruta te llevará también por dos parques naturales, el Parque Natural Regional Loire-Anjou-Touraine y el Parque Natural Regional de Millevaches en Lemosín. Ambos están poblados de flora y fauna protegida y algunas especies muy raras. Son destinos muy conocidos entre senderistas y ciclistas y resultan ideales para desconectar de la carretera.

Al monte

Rumbo al sur, la ruta gira hacia el este y asciende por los Pirineos. El lugar perfecto, según Peter-Jan, para practicar la conducción de montaña.

«Aquí podrás coronar algunos puertos famosos como el Col d’Aubisque, el Col du Tourmalet y el Col d’Aspin. A los ciclistas y a los esquiadores les encanta la belleza y la dificultad de sus parajes, y a los motoristas también.

El Tourmalet, en Barèges

«Hay rutas menos conocidas a medida que retomas el rumbo norte y por los alrededores de Carcasona, una antigua ciudad amurallada en el extremo oriental del país. En los montes de Languedoc podrás valorar las capacidades escaladoras de tu moto antes de volver al nivel del mar y divisar a lo lejos el azul del Mediterráneo».

Un vistazo a los Alpes

«Antes de que te des cuenta estarás en las Cevenas y cruzando el valle del Ródano camino de los Alpes. Al pasar el valle el paisaje cambia de la exuberante campiña montañosa a unos parajes más fríos y rocosos a medida que nos acercamos a la frontera con Suiza.

«Aunque no se atraviesan los Alpes, se puede disfrutar de unas vistas vertigimosas desde lo alto de otra cadena montañosa, el macizo de Vercors. Y por si no has tenido suficiente vida silvestre, la ruta pasa por Grenoble y se adentra en el Parque Natural Regional de Chartreuse, completando el tramo más exigente y hermoso de la ruta».

Bordeando la frontera

El siguiente tramo de la ruta nos hace rodear Lyon y evita las grandes vías de comunicación para mantenernos cerca de la frontera suiza. Peter-Jan nos explica que así podemos conocer algunas delicias culinarias francesas y sus carreteras más bellas.

«Esta parte del viaje te lleva por algunos de los mejores viñedos de Francia, así que procura encontrar un sitio para hacer noche en esta sección de la ruta. Estamos en la Borgoña y es fácil toparse con albergues que sirven estofado de buey a la borgoñona (bœuf bourguignon) y caracoles, por si eres de buen comer.

«Recomendaría también una parada en Autun y el Morvan, con grandes yacimientos arqueológicos. En una época se consideró el centro del mundo, así que hay mucha historia a la que hincarle el diente».

Saint-Jean-en-Royans

El desvío final

En el ultimo tramo, la ruta nos lleva de las afueras de la ciudad de Troyes por la región de la Champaña y hasta los suburbios de la capital.

«Si quieres, puedes llegar desde aquí al centro de París», comenta Peter-Jan, «pero recomiendo en cambio visitar los bosques que rodean la ciudad, como Fontainebleau. Cerca de Orleans hay algunos pueblos encantadores en los que detenerse, como Châteauneuf-sur-Loire y Meung-sur-Loire, que, como ya habréis imaginado, están en la orilla del río.

«En el último desvío utiliza las carreteras comarcales para acercarte al Parque Natural Regional de Perche. Disfruta del último vistazo a la campiña francesa antes de volver al rugir de motores y multitudes de la pista de le Mans».