Inspiración: Lifestyle

Dutch on Wheels

Los impresionantes cascos de Lisa Ottevanger

Para Lisa Ottevanger, una holandesa que vive en Ámsterdam y nacida de unos padres nacidos en las Islas Molucas, en Indonesia, la identidad lo es todo.

De Bike Shed a Wheels and Waves

En los cuatro años transcurridos desde que los amigos de esta diseñadora gráfica la urgieron a dedicarse al arte en motos, ella ha refinado un estilo único que bebe de la destreza de los pintores clásicos de pinstriper y de los trazos a mano alzada de sus raíces del lejano oriente.

Sus diseños de cascos y depósitos para Dutch on Wheels atraen multitudes en los grandes eventos motoristas. Ha expuesto sus diseños de cascos en la Bike Shed londinense, creó un mural que dejó anonadado al público de Wheels and Waves y amontona una importante pila de encargos, desde grupos de moteros a empresas de personalización de motos.

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Depósitos de moto, surf y monopatines. Todo le vale a esta artista de espíritu libre que destaca la libertad, la identidad, la exclusividad y una mente abierta ante los colores y las formas como los puntos de partida de todo encargo.

Oriente se junta con occidente

Su estilo refleja el amor por la cultura de sus padres, procedentes de Java y de la isla de Célebes, donde las influencias chinas, malayas y japonesas se fusionan en un crisol de aromas, colores y, en el caso de Lisa, diseños.

Las líneas elegantes y las florituras de oriente, sutilmente apreciables en el casco más vendido del año pasado, El Dragon Dormido (abajo), se combinan con azules y bronces europeos y hacen que su trabajo sea inmediatamente reconocible.

Iniciación con una Tiger

Su primera moto, una Triumph Tiger del 72, fue la impulsora del salto al arte en motos, todo un cambio respecto a su trabajo habitual como creadora de diseños revolucionarios para firmas de moda y diseño de toda Europa.

Los primeros años de Lisa en moto transcurrieron en los Países Bajos, rodeada por una familia de moteros, con su padre animándola siempre a iniciarse en la afición y las líneas fluidas de las Triumph clásicas rondándole siempre por la cabeza.

«Cuando era una adolescente siempre andaba entre motos, así que supongo que sin darme cuenta siempre estaba mirando y pensando en diseños que pudieran complementar la Tiger o la silueta atemporal de la Bonneville», nos cuenta.

«Debido a mi pasión por el diseño gráfico siempre he estado interesada en la tradición de los pintores a mano alzada en marcas de motos como Triumph, así que cuando hace unos años me presentaron a un pintor de pinstriping belga aproveché para aprender un montón de él. Aproveché tanto que al final acabó convirtiéndose en mi novio».

Tras hacer sus pinitos en ferias y eventos con sus diseños de cascos «tradicionales pero diferentes», Lisa admite que su vida se ha convertido en una montaña rusa: «He adaptado el estilo de líneas a mano alzada de la vieja escuela a mi propio estilo, así que las técnicas son similares, pero el producto final es el resultado de todas las cosas que han influido en mi vida. A la gente parece gustarle este contraste».

Inspiración motera

La marca Dutch on Wheels nació en 2015 cuando un amigo le pidió que le transformase la moto y el casco. Las elegantes líneas de su delicada técnica de pincel pronto llamaron la atención del mundo custom, primero en Holanda y luego en otros países.

Lisa nos cuenta que su trabajo es a mano alzada y muy «en ese momento»: «Es como una buena ruta en tu Triumph. Ese momento en el que la moto y tú formáis una única entidad es el que me inspira a la hora de pintar. Recibo un encargo y hablo con el cliente para conocerlo, pero no pienso con antelación en cómo va a quedar el trabajo. Me pongo a ello y las cosas salen.

«Me encantan las combinaciones y variaciones que consigo mezclando mi trabajo como creadora de diseño gráfico y mis obras de arte para moto. De momento mi actividad está repartida mitad y mitad, pero tal como evoluciona la marca va a ser difícil mantener a raya los dragones de los cascos».