Inspiración: Lifestyle

Brian May playing live with his Red Special guitar

Diseño británico: Guitarras Guyton

Creando el sonido de Bohemian Rhapsody

Con Bohemian Rhapsody en la cartelera, nos parecía adecuado rendir homenaje a una creación genuinamente británica: La guitarra de Brian May. El modelo original lo fabricaron Brian May y su padre, pero el experto luthier Andrew Guyton la ha recreado para la película.

Las guitarras y las motos tienen una relación muy estrecha, más de lo que la gente cree. La guitarra eléctrica se popularizó en todo el mundo en los años 50, una década considerada por muchos como la mejor en el diseño de motos. En EE.UU., donde se encontraban Fender y Gibson, los principales fabricantes de guitarras, los coches y las motos eran de colores pastel y lucían muchos cromados. Sólo hay que recordar la Bonneville original de 1959 en azul y naranja.

No hace falta decir que este estilo caló también en el diseño de guitarras. Las guitarras de la época lucían numerosos rasgos de diseño de los automóviles: la Fender Mustang, por ejemplo, toma algo más que el nombre del mundo del automóvil. Los fabricantes no han cambiado demasiado sus diseños desde aquella época: el Sea Foam Green, el Candy Apple Red y el Daphne Blue son colores que siguen siendo populares en la actualidad y que provienen de los colores de los coches de los años 50.

Una Guyton «Sea Foam Green»

En lo que respecta a la fabricación de guitarras en el Reino Unido, había gente que se dedicaba a ello (Abbott Victor, por ejemplo), pero la mayoría de los músicos elegían los modelos estadounidenses. En la actualidad el mercado de guitarras eléctricas del Reino unido está en alza, pero no nos extraña que se haya centrado en el segmento más exclusivo y elitista.

Con el respaldo de toda una leyenda

Hemos puesto nuestros ojos en una firma considerada como una de las mejores del Reino Unido en la fabricación de guitarras y que cuenta con el respaldo de Brian May. Andy Guyton sabe hacer preciosas guitarras de edición limitada y se ha labrado una gran reputación en este campo. Brian May, el guitarrista de Queen, le ha confiado a Andy la fabricación de réplicas y la puesta punto de la «Red Special» original fabricada por el propio May.

El atelier de Andy es un lugar fantástico. Por todas partes hay guitarras de todas las formas y tamaños, amplificadores vintage en el suelo para pruebas de sonido y toda clase de iconografía del rock and roll esparcida por ahí. Es un lugar muy particular con muchísimo carácter.

Andy nos cuenta cómo se inició en este oficio: «Cuando era adolescente quedé cautivado por el sonido de guitarra de Steve Jones (Sex Pistols) y de Geordie Walker (Killing Joke). Mi pasión por todo lo que tuviera que ver con las guitarras eléctricas estaba bien arraigada cuando en 1981 vi en una tienda de empeños la que terminó siendo mi primera guitarra eléctrica. Tras juntar el importante capital de 10 libras para comprar la guitarra, me la llevé tan contento a casa y me dediqué a dar la lata a todo el mundo.

«Pronto me di cuenta de que las guitarras de “todo a 100” no eran ninguna maravilla y ahí comenzaron mis primeros intentos por mejorarla, cambiando los trastes y haciendo algunos retoques. Algunos cambios daban mejores resultados que otros, pero en general me encantaba lo que hacía».

Andy fue mejorando sus aptitudes y empezó a darse a conocer, lo que le valió el reconocimiento de algunos clientes importantes: «Mi primer respaldo vino del famoso guitarrista de la banda “A”, Mark Chapman. Al poco de aquello me llamó mi buen amigo y también luthier Martyn Booth para preguntarme si estaría interesado en restaurar la primera guitarra de Brian May».

Replicar la Red Special

Tras restaurar la guitarra personal de Brian, le pidieron a Andy que fabricase réplicas fieles de la famosa Red Special. Andy pasó un par de días en casa de Brian dedicándose a fondo a medir, examinar y fotografiar la guitarra.

«Al principio no podía casi aguantar los nervios», nos cuenta entre risas. «No se trataba únicamente de la guitarra que sonaba en algunas de las canciones más famosas de todos los tiempos, sino que era un modelo único, una de las guitarras más raras y probablemente más valiosas del mundo».

Andy se pasó los dos días estudiando cada detalle. Una vez que tuvo toda la información necesaria se dedicó a dibujar cada una de las piezas.

«Pero faltaba una cosa», explica Andy. «Una cosa que por muchas medidas que tomase y muchas fotos que hiciese, no podía averiguar. Se trataba del tamaño y la forma de las cavidades internas, teniendo en cuenta que Brian y su padre Harold habían diseñado esas cavidades de manera que la guitarra tuviese el nivel ideal de sustain y realimentación».

Sin saltarse ningún detalle

La dedicación de Andy para lograr las réplicas perfectas y averiguar la forma de esas recónditas cavidades llegó hasta el punto de radiografiar la guitarra en el hospital St. Bartholomew’s de Londres.

«Mi objetivo era lograr la replica más fiel posible. Los rayos X me permitieron no sólo conocer la forma y el tamaño de las cavidades, también me mostraron la manera de fijar el trémolo y la unión del cuerpo al mástil, que no se apreciaban en el examen visual de la guitarra».

Aplicando los conocimientos adquiridos fabricando y restaurando guitarras, Andy se dedicó a tallar, cablear y pulir la réplica de la legendaria Red Special. Una vez terminado el primer ejemplar se lo llevó a Brian para que le diera su opinión.

«La primera impresión de Brian fue positiva y en general le encantó», cuenta Andy. «Pero había unos cuantos detalles por mejorar, como la altura de las pastillas y la frecuencia de los muelles del trémolo».

Andy volvió al taller, realizó los ajustes y volvió a casa de Brian para una revisión a fondo de las nuevas guitarras. Se iban a comparar directamente con el modelo original de Brian, conectadas al famoso conjunto de amplificador Vox AC30 y pedal de refuerzo de agudos.

«Brian se puso manos a la obra y no se saltó ningún detalle. Al cabo de unas tres horas, ¡el único cambio que me pidió fue bajar medio milímetro la pastilla central por el lado de agudos! Y sí que se notó la diferencia, ahora el sonido encajaba. Fue un gran día, de esos que no olvidas en mucho tiempo. Después de todo, uno no tiene muy a menudo la oportunidad de sentarse con uno de los guitarristas más influyentes del rock y ver cómo le sale una sonrisa en la cara mientras toca una guitarra que tú has fabricado».

Bohemian Rhapsody, la película

Gracias al trabajo anterior de Andy, cuando comenzó la producción de la película sobre Queen Bohemian Rhapsody recibió una llamada de los productores.

«¡Querían tres guitarras para dentro de tres semanas!», ríe Andy. «Al final les proporcionamos dos guitarras: una de la época inicial y otra para la actuación del Live Aid de 1985. Recreamos todos los detalles, todos los golpes y roces, hasta las clavijas de la época. Fue todo un reto desgastar la guitarra correctamente. Utilizamos fotos del archivo de Queen y filmaciones para asegurarnos de que nos habíamos acercado todo lo humanamente posible.

«Al final asistí al estreno en el estadio de Wembley, donde se celebró el famoso concierto Live Aid de 1985. Fue un momento muy especial y había un montón de primeros planos de las guitarras».

Las guitarras y las motos son dos caras de la misma moneda. Las definiciones de la música rock y de montar en moto son prácticamente iguales: libertad, autoafirmación y pasarlo bien.

«Las motos y las guitarras tienen muchas cosas en común. Las vibraciones, las sensaciones, la personalización… La mayoría de la guitarras están muy inspiradas en los años 50 y 60, y eso se aplica también a las motos. Aquella época tiene algo muy especial. Las guitarras y las motos habían dado un paso de gigante en estilo y prestaciones. Es estupendo ver que la gama Modern Classic de Triumph sigue manteniendo vigente aquella estética».

Más información sobre las guitarras Guyton.