Inspiración: Big Trip

Moroccan Big Trail Challenge 2019

Desafío marroquí para la Scrambler 1200 XE

Filipe Elias por tierras marroquíes durante la Big Trail Challenge…

Filipe Elias, a los mandos de una Scrambler, se apresura a señalar que la Big Trail Challenge es mucho más que una carrera.

Elige las palabras con cuidado para enfatizar que los nueve días de aventuras por montañas, ríos secos y desiertos en Marruecos han sido mucho más que eso.

«La gracia no estaba en llegar el primero. Se trataba de que mi moto y yo superásemos los obstáculos que la naturaleza había puesto en nuestro camino. Se trataba de la amistad, de alcanzar una meta», nos cuenta sonriendo, con el corazón remoloneando aún en aquellas arenas calcinadas por el sol.

La gente me preguntaba, «¿seguro que quieres hacerlo con esta moto?»

Filipe, organizador de viajes y eventos en moto con base en Lisboa, era el único piloto con una Triumph entre los más de 50 participantes. Nos admite que al iniciar este viaje de 3.300 kilómetros la Scrambler 1200 XE no tenía a todo el mundo a su favor. La Big Trail Challenge consiste en una ruta circular en forma de lágrima que se recorre en sentido antihorario y comienza en la localidad portuguesa de Beja, pasa por España, desembarca en el puerto marroquí de Arcila, continúa rumbo sur hasta Zagora y desde allí retorna pasando por Marrakech. «La gente me preguntaba «¿seguro que quieres hacerlo con esta moto?», y yo me limitaba a sonreír», recuerda Filipe.

Descúbrelo por ti mismo:

Scrambler 1200 XE

Más información

«Al final, aquella gente acabó cambiando de opinión. Al llegar a los tramos de piedras, donde las ruedas de radios laterales y la generosa distancia al suelo me permitían dar gas sin problemas, se dieron cuenta de que habían metido la gamba». Insiste en que hay muchos pequeños detalles que marcan la diferencia entre la 1200 XE y el resto de motos que parecen sacadas del Dakar y que pueblan la Big Trail Challenge.

Los demás cambiaron de opinión cuando vieron lo bien que se las apañaba mi moto mientras ellos se dedicaban a arreglar ruedas

«Las primeras etapas fueron casi todo sobre suave asfalto, pero a medio viaje tuvimos entre un 60 % y un 80 % de ríos secos, rocas, pistas pedregosas y un montón de fesh fesh, y no fue nada fácil», nos relata. «Los demás vieron pronto lo bien que se las apañaba mi moto mientras ellos se dedicaban a arreglar ruedas. Las ruedas y las suspensiones de la Scrambler están diseñadas para estas superficies y la conducción fue muy suave, incluso a bajas vueltas. Hizo fácil lo difícil».

La autonomía y la estabilidad son otros factores de mucho peso que asombraron a Filipe, que añade: «No me esperaba que una moto grande me permitiese hacer 240 km de off-road a buena velocidad con un solo depósito. Me quedé muy sorprendido».

Cuando quiso un poco más de nervio hizo unos rápidos ajustes en las suspensiones para un terreno más roto, como los lechos fluviales llenos de piedras que pillaron a unos cuantos con el pie cambiado.

Saltos fáciles y suaves

Filipe nos cuenta: «En las partes más pedregosas, en las que hay que ir despacio, tenía bastante potencia en bajos y con un rápido golpe de gas ganaba velocidad en el acto y conseguía unos saltos fáciles y suaves… lo tenía todo controlado.

«Me sentía muy a gusto sobre tierra, aunque tuve que cambiar mi manera de conducir porque prefiero no llevar las rodillas pegadas al depósito, pero no soy lo suficientemente alto. Sin embargo, a los pocos minutos me parecía la mejor moto de todas».

Filipe reconoce que la altura y el tamaño en general son lo que más llama inicialmente la atención en la moto, pero elige con cuidado las palabras para añadir: «Si tiene buen aspecto, se porta bien y ofrece buenas prestaciones en tierra y en asfalto, al final la gente acabará cambiando de opinión».

En este viaje hice un montón de amigos, y creo que la Scrambler también».

El viaje en 60 segundos 

  • Estar en un ambiente tan dakariano despertó un espíritu rebelde en algunos, y yo no fui una excepción. La gran estabilidad de la Scrambler me proporcionó velocidad y potencia incluso en los tramos más arenosos y en lechos secos de ríos, donde nos turnamos en la cabeza de carrera siguiendo un pacto de caballeros de no adelantarnos en el mismo tramo porque el polvo levantado lo haría demasiado peligroso.
  • Durante muchos kilómetros jugué al gato y al ratón con el piloto danés en un tramo pedregoso de la carrera, con una tormenta de arena de por medio y siempre a ritmo rápido para mantener la adrenalina en lo más alto.
  • Cada día nos ofrecía momentos espectaculares de risas, compañerismo, amistad y exaltación, pero recordaré toda mi vida los últimos 75 kilómetros cerca de Foum Zguid. Aquel día descubrí que la Scrambler 1200 XE es una auténtica máquina off-road de gran cilindrada, capaz de sacar los colores a las maxi-trail que se supone que deben estar en su elemento en estas situaciones.
  • Al volver me preguntaron si elegiría de nuevo la misma moto para el viaje y mi respuesta es que sí, sin duda alguna. Es la moto perfecta. Después de esta aventura, mi gran Scrambler no despierta en mí la ilusión de antes: ahora es amor verdadero, y si alguna vez tengo que separarme de ella, no va a ser nada, nada fácil.

Etapas

ETAPA 1: BEJA – ARCILA
Distancia: 500 km
Firme: 100 % asfalto

ETAPA 2: ARCILA – MIDELT
Distancia: 380 km
Firme: 80 % asfalto / 20 % off-road

ETAPA 3: MIDELT – DADÈS
Distancia: 360 km
Firme: 40 % asfalto / 60 % off-road

ETAPA 4: DADÈS – ERFOUD
Distancia: 240 km
Firme: 20 % asfalto / 80 % off-road

ETAPA 5: ERFOUD – ZAGORA
Distancia: 260 km
Firme: 20 % asfalto / 80 % off-road

ETAPA 6: ZAGORA – FOUM ZGUID
Distancia: 190 km
Firme: 20 % asfalto / 80 % off-road

ETAPA 7: FOUM ZGUID – MARRAKECH
Distancia: 360 km
Firme: 70 % asfalto / 30 % off-road

ETAPA 8: MARRAKECH – ARCILA
Distancia: 560 km
Firme: 90 % asfalto / 10 % off-road

ETAPA 9: ARCILA – BEJA
Distancia: 500 km
Firme: 100 % asfalto