Inspiración: Profiles

De la cumbre al mar, segunda parte

El tour “Tiger y surf” continúa: después de que el snowboarder y aficionado a las motos Sebastian “Basti” Kuhn nos haya llevado a la cumbre del glaciar Kaunertal, ahora él y su TRIUMPH Tiger 800 XCA se dirigen hacia el mar en el sur de Francia. Aquí cambia la tabla de snow por una de surf y se lanza a las olas del Atlántico.

Dos cosas caracterizan el mundo del snowboard: la pasión por la tabla y que no importa quién seas o de dónde vengas. Como adoro la libertad y, siempre que el trabajo lo permite, estoy sobre ruedas, esta “familia” internacional es una oportunidad genial de ver mundo.

De vuelta de mi viaje al glaciar Kaunertal, solo aguanto una semana en la oficina, puesto que se me presenta la oportunidad de visitar a unos buenos amigos en Seignosse, en el sur de Francia. La playa de la Costa Atlántica y la tabla de surf a mediados de mayo son la contrapartida perfecta para la dura temporada de invierno. En un abrir y cerrar de ojos la Tiger está cargada y la TRIUMPH y yo volvemos a estar sobre el asfalto.

Después de salir del lago Plansee en el Tirol, me dirijo al sur y ya en el puerto de Maloja las temperaturas se vuelven más cálidas y noto como la sensación de “La dolce vita” me invade. No es de extrañar que el puerto se conozca como “El pórtico de Italia”. Aunque la Tiger se disfruta mucho en los puertos de montaña, sus músculos se activan realmente sobre el terreno.

Por supuesto, si tengo la oportunidad de pilotar una moto así, aprovecho cada oportunidad que se me presenta de salir de las carreteras concurridas. Quizá no sea el camino más rápido, pero la Tiger lo hace muy divertido. Gracias a su manejo perfecto, siempre lo tengo todo bajo control y me siento totalmente seguro.

Fuera de la carretera se encuentra el primer atractivo del viaje: las cataratas de Piuro. Una visión espectacular y la oportunidad perfecta para refrescarme y tomar mi primer espresso italiano. ¡Ya puede seguir el viaje!

El camino hacia mi primera parada de acampada no está muy lejos. He elegido el precioso lago de Como para plantar la tienda. El día sobre la moto pasa factura, por lo que voy directo al saco de dormir. Para desayunar me tomo algo más de tiempo y disfruto de las exquisiteces de una panadería de barrio antes de volver a subirme a la Tiger.

Al principio de este viaje he vuelto a utilizar el traje de GORE-TEX® de TRIUMPH, que me ha proporcionado una protección y una transpiración óptimas en todas las condiciones meteorológicas, además de la máxima seguridad.

Hoy por la mañana estoy casi todo el tiempo en la carretera y cubro una buena distancia para llegar al Mar Mediterráneo en Savona, cerca de Génova. Desde aquí me dirijo al oeste y pronto cruzo la frontera francesa. En Tende tomo la ruta del sur, ¡no puedo perderme Mónaco por nada del mundo! El camino hacia el Principado se caracteriza por montañas y rocas que parecen salidas de la selva. Las opciones off-road hacen que mi corazón palpite más rápido y aprovecho cualquier oportunidad de darle a la Tiger algo de terreno abierto, además de asfalto, ¡y esto es lo que te asegura la máxima diversión!

Nada más llegar al reino de los Grimaldi, me golpea la primera visión de Mónaco: yates de dos pisos y lujo hasta donde alcanza la vista. Mientras la Fórmula 1 se aloja en Mónaco, la ciudad se asemeja a un bullicioso hormiguero. Quien quiera llenar toda su casa de merchandising de Ferrari, está en el sitio indicado. Por supuesto, tampoco faltan las grandes damas de la alta sociedad. Las marcas distintivas: labios pintados, sombrero de ala ancha y un hombre mayor a remolque. Ambos con gorras de Ferrari o de Mercedes, claro.

Yo me conformo con poco: un café en la zona peatonal, acompañado por el sonido de una autopista, no tiene precio. La siguiente parada es Cannes. Los 29 grados y el tráfico denso hacen que sude por todos los poros en la carretera y que, al llegar, deje la Tiger aparcada y me meta directamente en el agua. Después disfruto de un helado al sol, antes de continuar. El trayecto por la Riviera Francesa no solo es retorcido y diverso, sino que también ofrece unas vistas preciosas.

Las hermosas vistas a lo largo de la Riviera Francesa

En la carretera de Marsella a Montpelier se cruza la Camargue, un humedal de hasta 1500 kilómetros cuadrados. El Étang de Vaccarès es el más grande de los numerosos lagos llanos típicos de esta zona. Es el hábitat de unas 400 especies de aves acuáticas, por ejemplo el flamenco mayor. Otras atracciones son los caballos blancos salvajes de la Camargue y las enormes manadas de toros de la Camargue. Me empapo de todas estas impresiones únicas a lomos de la TRIUMPH Tiger.

Después de muchos kilómetros, por fin llego a la ansiada meta: Seignosse en la Costa Atlántica francesa, con unas condiciones ideales para hacer surf. Después de un tour así, a pesar de la comodidad del asiento de la TRIUMPH Tiger 800 XCA, el trasero se me ha quedado plano y el descanso en el agua es muy bien recibido. Por suerte, tengo suficiente tiempo y olas para disfrutar de un poco de surf en el Atlántico hasta la puesta del sol.

Esto es vida y así es como yo vivo: los siete días en Seignosse quedan marcados por buenas olas, buenos amigos y buena comida. Afortunadamente para mí, un nuevo “swell” llegó a la vez que yo, lo que significa muchos días de las mejores olas. Los rayos de sol prácticamente ininterrumpidos hacen el resto para endulzarme el día. Entretanto, le concedo un caprichito a mi Tiger.

Uno de los momentos a destacar fue sin duda la escapada a un concierto de Ben Howard, que tocaba en el histórico teatro Victoria Eugenia de la ciudad española de San Sebastián. Oficialmente, las entradas para el concierto llevaban semanas agotadas. Puesto que los amigos con los que me había encontrado en Seignosse ya tenían entradas, me la jugué. Tuve la suerte de conseguir uno de los dos pases que quedaban en la taquilla.

Cuando el pronóstico de olas empeoró, decidí coger mis cuatro cosas y salir hacia casa. Seignosse no me lo puso fácil y me despidió la última noche con una puesta de sol incomparable.

Gracias a un fuego de acampada improvisado en una escala en la isla fluvial de La Charité-sur-Loire, pude continuar al día siguiente con los pies secos. Conduje pasado Saarbrücken en dirección a Feldberg y después el último tramo hasta Rosbach vor der Höhe para devolver, casi con lágrimas en los ojos, a mi leal compañera de viaje a TRIUMPH Alemania. Ha sido un tiempo de primera con la fiel Tiger, y está claro: me encantaría salir para el próximo viaje y me decidiría por una Tiger como compañera sin pensarlo.

Créditos de las fotografías

  • Sebastian Kuhn @forealproject
  • Sebastian Geiger @sebigeiger
  • Christoph Priebsch @bifismanstagram