Inspiración: Big Trip

Australia en SEIS días

Evitando las serpientes a los mandos de una Street Scrambler

Ver lo suficiente de la enorme variedad y la magia única de Australia para tener un recuerdo duradero suena a locura irrealizable. Sin embargo, es posible.

Elige las rutas correctas, hazte unas cuantas millas, ten cuidado con las serpientes y disfruta de una buena muestra de todo lo que puede ofrecerte esta enorme e impresionante isla. Este es el consejo de la aventurera Weronika Kwapisz, que nos cuenta que, aunque un mes completo sería perfecto para descubrir el hermoso y agreste corazón de Australia, no es imposible hacerse una idea general en solo unos cuantos días.

Un retraso inesperado con su visado le dejó solo seis días para recorrer el país antes de su vuelo de vuelta a Polonia, por lo que eligió cuidadosamente una ruta (con inicio y fin en Melbourne) que, según ella, deberían seguir todos los moteros que anden cortos de tiempo y quieran disfrutar de un aperitivo de todo lo que hay que ver en Australia.

«Tienes que estar preparado para hacerte una media de 800 ó 900 kilómetros al día, pero, si eres capaz, el cansancio se verá más que recompensado. Y, de todos modos, ya tendrás tiempo de estar en la cama cuando seas viejo», dice Weronika.

Recuerda especialmente cuando atravesó los verdes bosques de Port Cambell con su Street Scrambler de 2018 por la Great Ocean Road de la provincia de Victoria, en el sureste de Australia.

La ruta de Weronika: Melbourne - Henty - Sydney - Parque Nacional Real - Wollongong - Wagga Wagga - Yarra Ranges - Colac - Port Campbell - Apollo Bay - Melbourne

Día 1

«… la Australia real»

Henty y Wagga Wagga

El primer contacto de Weronika con Australia fue por el terreno de matorral seco y monótono que nunca aparece en los folletos turísticos: «Conduje de Henty a Wagga Wagga atravesando un erial y kilómetros y kilómetros de arena y polvo rojos, pero me resultó fascinante porque era muy diferente… la Australia real.

Recorrí cientos de kilómetros. Era como aventurarse por el salvaje oeste, pero de pronto me topé con un pueblecito con solo una calle principal cuya arquitectura bien podía ser la de una ciudad de un país europeo como Francia. Era hora de tomarse algo, repostar y seguir explorando la naturaleza».

Día 2

Cuidado con las serpientes en tus botas

Hacia Sydney

Al principio, Australia me sorprendió mucho. Había muchos aseos públicos con antídoto para las mordeduras de serpiente: «Eso te recuerda constantemente que no se trata de un lugar seguro si no prestas atención. Cada vez que volvía a montarme en la moto, miraba debajo del motor y en mis botas, porque les encanta el calor. Las arañas también me dan pánico, pero lo mejor es recordar que, cuanto más grandes sean, menos peligrosas resultan».

Día 3

Triumph: uniendo a las personas

Sydney y el sur

Tres años antes, después de su aventura americana, un polaco que pilotaba una Triumph Thruxton y vivía en Sydney, se puso en contacto con Weronika y le dijo que le buscase si alguna vez se pasaba por allí. Era el momento de hacerlo.

«Me puse en contacto con él y me hizo de guía durante tres días, durante los cuales me enseñó algunas de las 150 playas que rodean a Sydney y me ayudó a sumergirme en el ambiente local», explica. «Teníamos dos cosas en común… los dos éramos polacos y los dos conducíamos una Triumph, y eso fue más que suficiente para crear un vínculo. Conducir una Triumph realmente une a las personas».

Weronika volvió a coger la carretera de las curvas en dirección sur: «Lo tenía todo: montones de curvas en dirección al mar de Tasmania y regreso atravesando bosques de eucaliptos».

Días 4 y 5

«Cientos de loros blancos volando en libertad»

La larga carretera hasta los Doce Apóstoles

«Mientras zigzagueaba por pequeñas curvas pude ver unas columnas de piedra caliza que se elevaban de un mar intensamente azul (los Doce Apóstoles), y por encima de mí, entre los árboles, cientos de loros blancos volando en libertad. Es un lugar salvaje, asombrosamente hermoso y totalmente natural», dice.

«Pude ver la fauna de Australia, desde tejones australianos y koalas a algún que otro canguro. Fue una manera impresionante de terminar un viaje que empezó con una incursión bastante menos colorida en las carretera cubiertas de polvo rojo del interior».

Día 6

Haciendo kilómetros por tierra sin notarlo

De vuelta a Melbourne

«No es la carretera más lisa, pero el asiento de la Scrambler estuvo a la altura, y pude mantenerme en los reposapiés cuando cogía algún bache. Cuando la carretera se puso realmente mala, me pasé a la tierra, donde la moto se sentía como pez en el agua gracias a los neumáticos. Estaba haciendo 600 km al día, pero no lo parecía.

Tienes que elegir la moto adecuada para hacer un viaje intenso como este, y si lo haces, elige las carretera comarcales: verás cosas que los turistas normales que no llevan una moto nunca verán. Seis días fueron suficientes para llevarme una imagen general… pero tengo que volver para ver más cosas».