Inspiración: Big Trip

Triumph Scrambler near river

A los mandos de una Scrambler durante todo un año

Un hombre y una misión: montar en moto durante un año completo

Mientras la rueda trasera giraba silenciosa, lanzando una ráfaga de nieve virgen en el primer ventisquero de aquel invierno, Drew Faulkner nunca se cuestionó por qué lo hacía. Montar en moto al menos 16 kilómetros (10 millas) durante 365 días consecutivos no es lo que se dice un récord Guinness, pero era algo que tenía que hacer y que, al final, disfrutó haciendo.

«El mejor motivo que se me ocurre es que me gusta tanto montar en moto que pensé que estaría bien hacerlo todos los días, por probar», relata. Drew y Rosie, su Triumph Scrambler de 2013, han acumulado 663 horas, 37.000 kilómetros y 53 grados de diferencia entre la salida más calurosa y la más fría, en una experiencia que los ha llevado por la nieve y la tierra de ocho estados de EE.UU.

«Reset mental»

Solo falló una vez: el día que murió Delilah, su pastor belga malinois de 14 años. «Del mismo modo que adoro los perros, me encanta montar en moto. Es una pasión que muchos no entienden si no la han experimentado por sí mismos.

Disfruté cada momento a los mandos excepto aquel día. Estaba vacío por dentro. Durante 16 kilómetros simplemente me dejé llevar por el movimiento de la moto, tenía el cerebro embotado. Disfruté todos los días montando en la moto, pero habría renunciado a todo ese placer a cambio de jugar una vez más con Delilah a lanzarle el palo».

Esas vivencias forman parte ahora de un collage de recuerdos que Drew y su «extremadamente tolerante» mujer admiten que fue una especie de reset mental.

«Cuando les conté a los demás que iba a salir en moto todos los días del año me dijeron «no podrás», y yo les contesté «ya lo veréis». Hacerlo se convirtió en un acto de profunda meditación que me despejaba la mente y me hacía sentir mejor cada día», nos cuenta este ingeniero mecánico residente en Ohio, EE.UU.

Con cualquier meteorología

«La Scrambler era perfecta porque está hecha para mancharse, es fiable y se porta estupendamente en tierra y en asfalto, así que pude hacer de todo en mis salidas, hasta participar en algún que otro rally. Siempre hice al menos 16 kilómetros (10 millas), esa era la regla. Puede que no parezcan muchos, pero cuando estás en casa con un café calentito y fuera hay veinte bajo cero, son un montón. A veces, si el tiempo era muy malo, esperaba hasta poco antes de medianoche o salía nada más amanecer para hacer la ración diaria de kilómetros».

El implacable invierno fue la época preferida de la gente para decirle que estaba chalado. Pero Drew esperaba con ilusión la posibilidad de conducir sobre la nieve y cuando en diciembre comenzaron a caer los primeros copos se entrenó para ello tras la primera nevada.

«Al igual que conducir con lluvia, lo que antes me daba miedo se convirtió en algo divertido, por lo menos si era a mi manera. Pero hay que admitir que, llegando a marzo, el invierno se me estaba haciendo interminable y había días que me costaba lo suyo salir con la moto, pero siempre disfruté de la ruta».

«Mucho más adaptable…»

Durante un año probó de todo, desde las tranquilas carreteras de Ohio a los rallies de fin de semana a todo trapo, pasando por las rutas de fin de semana por las carreteras sin asfaltar y las pistas imposibles del este de Kentucky. Nos lo cuenta así: «Cuando salía, no sabía si aquello iba a ser un tranquilo paseo o una aventura off-road. El tiempo y mi estado de ánimo decidían por mí y Rosie tampoco ponía pegas, tirando siempre adelante como un tractor, mucho más adaptable que una 250.

Tengo la suerte de que por aquí hay toda clase de terrenos. En poco tiempo se llega al norte y al este de Kentucky, y en cuanto te pones a cruzar ríos y te adentras la región del bluegrass puedes perder la noción del tiempo».

Eso, nos insiste, fue el verdadero premio de este viaje de 365 días: «Recordarme a mí mismo lo que de verdad importa y sentirme bien».

• 663 horas sobre el asiento
• 37.058 kilómetros
• 53 grados de diferencia entre la salida más gélida y la más calurosa
• 11 litros de aceite consumidos
• 8 neumáticos nuevos montados (2 más el día 370)
• 8 estados visitados
• 6 mínimos de temperatura registrados
• 6 récords de precipitaciones superados
• 5 rallies
• 2 ajustes de válvulas
• 2 clavos en la rueda trasera