Eventos: Big Trip

Motorcycle Cannonball

Tres motoristas recorren con sus Triumph vintage todo EE.UU.

Es un rally motociclista en el que los participantes deben atravesar EE.UU. de punta a punta. Eso son 5.913 km de carreteras secundarias y pueblos de mala muerte, recorriendo una media de 385 km diarios.

Un pequeño detalle: las motos deben ser de 1928 o anteriores. La Motorcycle Cannonball toma su nombre del famoso piloto de resistencia Erwin «Cannonball» Baker y este año se celebró desde Portland, Maine (en la costa atlántica) hasta Portland, Oregon (en la costa pacífica).

Éste es el reto que aceptó Paul Warrenfelt. Al día siguiente de jubilarse anticipadamente a la vigorosa edad de 63 años, Paul y su equipo internacional partió desde Portland, en el estado de Maine, a orillas del Atlántico. Su equipo estaba compuesto por el australiano pero británico de adopción Skippy Lockrey, y el sudafricano afincado en Michigan Arrie Redelinghuys. En el remolque guardaban las tres Triumph, que sumaban en total 277 años de edad.

Aficionado a las Triumph desde hace muchos años, Paul compró su primera moto –una Triumph Tiger Cub de 1954– a los 15 años y ha seguido fiel a la marca desde entonces. Su colección cuenta actualmente con 13 Triumph. Antes de la Cannonball, su adquisición más reciente fue una Triumph Thunderbird de 2011. Hasta que su mujer se enteró de la carrera, Paul no se había dado cuenta de que a su colección le faltaba un ejemplar de 90 años. En ese mismo momento supo que la carrera era perfecta para él y que para participar necesitaba dos cosas: un compañero de equipo tan chalado como él para compartir la aventura, y un par de motos viejas. Para lo primero contaba con Arrie, su amigo y aficionado también a las Triumph, y para lo segundo se marcharon los dos al mejor lugar donde pensaron que podían encontrar un par de motos de 90 o más años: el Reino Unido.

A la caza de motos en el Reino Unido

Paul encontró su Modelo H de 1920 en Andy Buys Bikes en Framlingham, y allí también encontró Arrie su moto con la ayuda de Paul, una Triumph Modelo N de 1927.

Y al final fueron tres…

En un viaje posterior al Reino Unido para conseguir repuestos asistieron al Beaulieu International Autojumble, donde conocieron a Skippy. Skippy regentaba un negocio de reparación de maquinaria y también fabricaba piezas para motos Triumph anteriores a 1930. Era como si el destino se hubiese confabulado para que estas tres personas se conociesen, y en cuanto Skippy supo el motivo de la visita de los otros dos, lanzó una pregunta: «¿Me puedo apuntar?»

A la pareja no le costó mucho percatarse de que tener en el equipo al mejor experto del mundo en repuestos para motos Triumph vintage era una idea fabulosa. Skippy incluso envió a EE.UU. una Triumph Modelo P de 1925 para participar en la carrera.

Tanto Paul como Arrie realizaron numerosos viajes al Reino Unido en los siguientes 18 meses. Cada vez conseguían más y más piezas, hasta el punto de que Paul estaba seguro de contar con el mayor stock de repuestos de Triumph de los años 20 de todo EE.UU.

Cómo preparar una moto vintage

Parafraseando a Hunter S. Thompson, el gran gurú de los viajes por carretera, «una vez que has conseguido juntar un buen montón de repuestos, la tendencia natural es pasarse de rosca».

La pareja dedicó cada momento disponible a poner a punto las motos, porque aunque la Motorcycle Cannonball no es técnicamente una carrera, el objetivo de todo participante es completar la distancia, y para conseguirlo no puedes permitirte tener averías.

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La carrera

En la salida desde Portland éramos tan sólo 3 de las 107 motos participantes. Primero salieron las de Clase 1, las más lentas (monocilíndricas sin caja de cambios). Un cuarto de hora mas tarde salimos las de clase 2 (monocilíndricas con caja de cambios o de varios cilindros sin caja de cambios), y finalmente las de Clase 3, las más rápidas (varios cilindros y caja de cambios).

Cada clase recibía el roadbook sólo 30 minutos antes de la salida. El punto de llegada de cada jornada se conocía con bastante antelación, pero la ruta exacta a recorrer sólo se daba a conocer en el mapa enrollado. No había posibilidad de planear ningún atajo.

«La salida del primer día fue muy emocionante para mí», explica Paul. «Estaba lleno de inquietudes por lo que me pudiera ocurrir en esa jornada y en toda la carrera. ¿Tendría un accidente? ¿Me saltaría algún cruce y me perdería? ¿Tendría problemas con la moto? En la salida había un montón de gente reunida vitoreando a todos los participantes. Esto le añadía emoción al momento, pero también aumentaba nuestra intranquilidad porque no queríamos meter la pata.

Como es natural, tuvimos un montón de ratos divertidos. Uno de los mejores fue al inicio del segundo día, cuando nos enteramos de los resultados del primer día y vimos que los tres estábamos entre los 20 primeros clasificados. Era algo que no nos esperábamos. Mi mejor recuerdo es el del espíritu general del evento. Aunque estábamos compitiendo, los participantes nos ayudábamos mucho entre nosotros».

Campo de canola cerca de Kalispell, Montana

En qué se diferencian las motos vintage

Pilotar estas motos vintage durante todo el día es un gran reto. Paul nos lo cuenta así: «Las dos motos más antiguas de las tres, y eso incluye la mía, no tienen bomba de aceite. Eso significa que tienes que engrasarlas a mano. Hay una bomba manual en el deposito de combustible (en realidad es una combinación de depósito de combustible y de aceite), y cada 10 ó 15 kilómetros tienes que darle al motor una dosis de aceite, dependiendo de las circunstancias del viaje.

«Además hay ajustes con los que los pilotos de motos modernas no están familiarizados. Las motos no tienen puño giratorio. En su lugar tienen dos palancas, una para controlar el aire y otra para regular la mezcla. El avance del encendido también tiene su propia palanca, que tienes que saber manejar. Las motos tienen una maneta de embrague normal en el lado izquierdo, pero la palanca de la caja de cambios de tres velocidades se acciona con la mano y se encuentra junto al depósito de gasolina».

«Las tres motos tienen un descompresor para desacelerar el motor o pararlo, y mi moto, la más antigua de las tres, tiene otro descompresor además del principal, que se usa para arrancar el motor. Las motos contaban originalmente con faroles de carburo, que sustituimos por faros de LED para la competición».

Por la noche no había muchas oportunidades para descansar, casi todo el tiempo se dedicaba al mantenimiento de las motos. Después de todo el día traqueteando, había que repasar todas las tuercas y tornillos. Paul relata: «No era raro ver a gente con el motor totalmente desmontado bien pasada la medianoche».

Como es natural, esto fomentaba la camaradería, que es una de las razones principales por las que uno se embarca en una aventura así con los amigos. En total éramos un grupo de 11 personas, nos despedíamos por la mañana de las esposas y amigos que nos seguían con la autocaravana y nos veíamos de nuevo por la noche.

Río Yellowstone y Sacrifice Cliff en Billings, Montana

¡Menudo fiestón cuando Paul ganó en su categoría! No sólo había conseguido el kilometraje exacto, al igual que Skippy, sino que lo había conseguido de una manera impecable y alcanzando el primer puesto en la Categoría 2, de 1919 a 1928.

Cuando le preguntaron si lo haría otra vez, a Paul le faltó tiempo para contestar: «Por supuesto, ardo de ganas. No sé si será con esta moto o con otra Triumph, pero seguro que será con una Triumph».

Con toda esa montaña de repuestos, está más que preparado para montar una nueva moto para la Motorcycle Cannonball de 2019.