Una custom inspirada en las Rickman

Café racer con raíces scrambler

La reinterpretación de una Bonneville T120 moderna con un estilo retro, una colaboración con Triumph Australia y una obsesión enfermiza con todo lo que tiene que ver con las café racer dieron lugar a esta impresionante máquina verde.

Tras volar a Londres para asistir a la presentación de la T120 en 2016, Geoff Baldwin, un periodista especializado en motociclismo y preparador de motos australiano, supo que quería ponerse manos a la obra con una. Durante la presentación, Geoff había hablado con Triumph Australia para colaborar en la creación de un modelo personalizado, pero estos planes se vieron retrasados debido a su ocupada agenda.

Sin embargo, Geoff no podía dejar pasar esta oportunidad. Inspirándose en las Triumph Rickman de finales de los cincuenta, los sesenta y los setenta, Geoff se puso a diseñar algo que llamara realmente la atención.

Las Rickman originales

Los hermanos Don y Derek Rickman crearon las innovadoras Métisse MK1 y MK2 en 1959. Ambos eran pilotos de motocross de éxito y decidieron crear una moto de motocross propia combinando piezas de otras motos, entre ellas un motor Triumph (porque eran los más potentes).

Réplica de la MK3 Metisse con un motor Triumph de 650 cc

Como era una mezcla de piezas e ideas, los hermanos pensaron en llamar a la moto «Mongrel» («chucho» en inglés). Finalmente, optaron por su traducción en Francés, Métisse, que sonaba mucho mejor. Las motos tuvieron un enorme éxito en el mundo del motocross y desde entonces han estado marcando tendencia. Desde sus raíces scrambler, los hermanos Rickman también hicieron bastidores y piezas de fibra de vidrio para café racers.

Café racer Rickman de Triumph Foto: PSParrot

«Las motos Rickman no solo eran sumamente atractivas con su estilizada carrocería de fibra de vidrio y sus bastidores niquelados,» explica Geoff, «sino que también superaron a las motos de fábrica en las carreras, lo cual sorprendió a muchos y obligó a los fabricantes a replantearse sus propios diseños.

Así que, inspirado por estos factores, arranqué Photoshop y diseñé un concepto a partir de una Bonneville T120 con una réplica del carenado de una Rickman y un chasis niquelado. Gracias al estilo clásico del motor de la T120, no desentonaba nada dentro de la carrocería retro.

Luego apliqué una paleta de colores verde esmeralda y dorado como un guiño al momento en el que empecé el proyecto: cincuenta años después de que la primera Rickman pisara las calles. Al día siguiente los mandé a Triumph, y la respuesta fue tan positiva que el proceso se puso en marcha.

Me reuní con Karl Stehn, de KDS Designs en Melbourne para hablar del proyecto. Como ya había trabajado con Karl anteriormente, sabía que estaba más que capacitado para hacer realidad mi idea».

Ambos le añadieron réplicas de piezas de las Rickman: el carenado, un embellecedor para el depósito y una pieza trasera de Aristech Streamlining, el chasis y el basculante niquelados de Carroll Electroplating, una pantalla de burbuja personalizada de Gustafasson Plastics y, finalmente, un trabajo de pintura personalizado de KDS Designs.

El resultado es realmente espectacular. El verde y el dorado recuerdan a los setenta y la T120 le proporciona al diseño toda la potencia que necesita. Y, por supuesto, la llamó «The Mongrel».

«Quiero agradecerle especialmente a Triumph Australia todo lo que se han implicado en este proyecto y a Karl por su devoción a la hora de hacer realidad una idea loca».

Más información en The return of the Café Racers.