Nick O’Malley: su primera vez en una Bobber Black

La estrella de los Arctic Monkeys nos da su opinión

Nick O’Malley, cantante y bajista de Arctic Monkeys, se tomó un descanso de la grabación del sexto álbum de la banda para poner a prueba la nueva Bobber Black.

Nick acompañó a Ryan Jenkinson, integrante de Reverend And The Makers y vecino de Sheffield, así como a otros periodistas y probadores, a las sinuosas carreteras que van desde el interior de Marbella a Ronda… y la experiencia le sorprendió.

“El simple hecho de viajar de Reino Unido a España ya te hace pensar que va a ser maravillo, soleado y cálido. Cuando llegamos allí atravesamos las montañas justo por debajo de la cota de nieve y hacía mucho frío”, dice.

Después de un recorrido de 120 km alrededor de algunos de los paisajes más impresionantes de la región, este adicto confeso a las Bonneville ya se había olvidado de las bajas temperaturas. ¿Quieres saber por qué?

Arctic Monkey Nick O'Malley test rides the Triumph Bobber Black

¿Amor a primera vista?

Estoy enamorado de mi Street Scrambler de Triumph, así que se puede decir que sí sería como ser infiel, pero cuando te montas por primera vez en una Bobber Black caes en las redes de su actitud agresiva y su aspecto amenazador.

Se trata de una moto tremenda y musculosa que parece decirte: “Móntate si te atreves”, pero te embelesa en cuanto lo haces. Creo que esto también puede deberse al color negro, a que TODO sea negro: el motor, los escapes, el manillar, etc. La hace parecer sigilosa.

Arctic Monkey Nick O'Malley test rides the Triumph Bobber Black

El color es algo importante para mí porque le da ese aspecto extraordinario, y mentiría si dijera que no es algo me guste desde que era pequeño.

Es como si estuvieras interpretando un papel, y esta moto me hizo sentir como un joven Charley Boorman. ¿Quizás he dicho demasiado?

¿Cómo fue la experiencia de conducción?

Era la primera vez que conducía una Bobber. Pensé se trataba de una cruiser británica y a mi me gustan más las Triumph deportivas, pero cuando llegamos a las curvas, y créeme: había muchas, se sentía muy suave y con un tremendo rugido del motor 1200 si lo necesitaba.

Probablemente yo era el tío con menos experiencia en la ruta, pero al final sentía que llevaba mucho tiempo montando en moto. Es muy fácil de conducir y se maneja de una forma sorprendente, incluso cuando las carreteras se estrechaban y las salidas y las entradas de las curvas eran más cerradas.

Cuando la vi por primera me pareció una moto muy grande, pero el resto de analistas de todos los lugares, estaturas y complexiones tamaños estaban alucinados. Es muy fácil de conducir y, gracias a toda la tecnología que incluye, incluso alguien con poca experiencia se sentiría parte de ella.

¿Qué partes de la moto te llamaron más la atención?

Ya he mencionado su color negro, que es increíble, pero también pequeñas cosas como la rueda de 16″, el neumático ancho, las horquillas gruesas y los frenos, que suman a la conducción una sensación general de estabilidad.

Arctic Monkey Nick O'Malley test rides the Triumph Bobber Black

Es muy estable en las curvas y se agarra a la carretera estupendamente. Es cierto que las carreteras estaban en buenas condiciones, pero las curvas y los giros repetidos con el doble disco de freno y la potencia de frenada de esta moto hacía que encontraras fácilmente un ritmo para que la conducción fuera súper fácil.

Me encantó el modo de conducción “Rain”, me pareció muy práctico, y el nuevo faro de LED le da un aspecto genial. Me hubiera gustado probar el control de velocidad, pero me di cuenta de su existencia cuando me faltaba media hora para llegar.

¿Qué te pareció el motor?

El sonido, como te imaginas, es muy importante para mí, así que siempre tengo ganas de oír la melodía de una moto. La Bobber emite un sonido realmente distintivo de pie, pero una vez que la saqué y la llevé hasta el límite de velocidad, el motor resultaba silencioso.

Para mí era importante tener una potencia y un par más bajos a medida que salía de las curvas y la Bobber me lo daba todo. Tiene mucha potencia, pero no parece que vaya a dejarte en evidencia si abres demasiado o demasiado rápido.

Arctic Monkey Nick O'Malley test rides the Triumph Bobber Black

¿Qué es lo que más te sorprendió?

Creo que lo que más me sorprendió fue que la Bobber destrozó todos mis prejuicios. Siempre pensé que sería como una motocicleta cruiser y no tan deportiva, pero su baja postura dice lo contrario.

Definitivamente no era lo que esperaba y no descartaría una en el futuro. He hecho algunas modificaciones en mi Scrambler y probablemente haría lo mismo con esta, pero se trata de una moto magnífica que funciona tan bien como parece.

Si quieres más información acerca de la Bonneville Bobber Black, visita aquí la página web de Triumph.