Inspiración: Big Trip

Regreso a la India: por el Himalaya en una Bonneville

Un viaje de redescubrimiento

Cuando Polo Arnaiz recorrió por primera vez la India en una furgoneta, era un viajero tímido y retraído que no se atrevía a seguir las costumbres y la cultura de la gente. Volvió a su España natal con una visión negativa del subcontinente que se le quedó grabada… hasta que volvió una década más tarde a los mandos de una Bonneville y se asombró de cuánto había cambiado.

Entre ambos viajes a la India, Polo pasó dos años recorriendo 120.000 km por todo el mundo en una Tiger 800 XC tras jurar que nunca jamás volvería a trabajar en una oficina. Fue un viaje que cambió su mentalidad para siempre y que le inspiró para volver a visitar el país del que había recelado cuando tenía 28 años.

El plan era… que no había ningún plan

«El plan para este viaje era que no había ningún plan, más allá de ir desde Delhi al valle de Spiti, una zona del Himalaya que solo se puede cruzar en moto entre junio y agosto», dice. «Queríamos que fuese un viaje sencillo y modesto, volver a los orígenes, viajar con muy poco, con ropa normal, pasando las noches en hostales baratos y probando la comida local».

En su primera visita, estaba atrapado en un minibús con un guía y sus padres. Esta vez, el aventurero madrileño ni siquiera sabía dónde iba a pasar cada noche… y la experiencia se convirtió en un inolvidable viaje de descubrimiento.

Himalayas on a Bonneville

«Quería volver a mis raíces con una Modern Classic para ver las mismas personas y los mismos paisajes en lugares en los que antes había estado más preocupado por tonterías como si estaban limpios o si la gente me iba a robar», dijo.

«Pronto me di cuenta de la libertad que me proporcionaba mi moto, de que me iba a permitir ver la India con otros ojos y que, gracias a la experiencia que había obtenido en mi viaje con la Tiger, iba a poder disfrutar cada aspecto de este increíble país».

Revelación en un atasco a 47 grados

Curiosamente, la primera vez que se dio cuenta de que esta vez las cosas iban a ser diferentes fue en un inmenso atasco en el que él y otros dos amigos se vieron atrapados de camino a Delhi.

«Estábamos casi parados con una temperatura de 47 grados y pensé: “Esta gente está loca. ¿Cómo pueden vivir aquí?”. Entonces fue cuando me di cuenta. Todo era muy real, y lo bonito es que, a pesar de toda la pobreza que se podía ver, no importaba cuánto dinero tuvieras estando metido en ese atasco».

Todo el mundo era igual y algunos, a menudo aquellos que menos tenían que ofrecer, dejaban lo que estaban haciendo para buscarle a Polo y a sus compañeros un lugar donde pasar la noche cuando el grupo llegó a las cumbres nevadas a más de 6000 metros de altura en el noreste.

Himalayas on a Bonneville

A pesar de ser propietario de una Tiger 800 Xc con 125.000 km, Polo no se arrepiente de la moto elegida para este viaje de 20 días y 2500 km siguiendo el recorrido que hizo en su juventud: «La Bonneville T100 no es una moto todoterreno, pero yo quería ir por carreteras normales allí, tomármelo con calma e ir un poco más despacio.

Cuando dejamos atrás el tráfico, la humedad y las selvas y cruzamos Haridwar, Sinla, Tiuni, Sarajan y Kalpa, nos encontramos en las carreteras estrechas y vacías del valle de Spiti, subiendo hacia las rocas de la desértica montaña. Fue entonces cuando me di cuanta de que había tomado la decisión correcta con respecto al viaje y a la moto».

Se acercan cambios

Si Polo antes había evitado la interacción con los habitantes locales, ahora la buscaba activamente, saludando a pequeños grupos de aldeanos y compartiendo vínculos y necesidades comunes con un lenguaje de signos de lo más básico.

«Mi Bonneville me proporcionó una libertad total. Cada mañana decidíamos lo que queríamos hacer y, si el plan cambiaba a lo largo del día, no pasaba nada», dice. «Eso significaba que cada mañana empezaba una nueva aventura ante mis ojos.

Ese sentimiento agridulce del viaje anterior se había desvanecido. Todavía me sigue pareciendo un país de grandes contrastes, superpoblado y con una pobreza abrumadora, pero visitarlo con una perspectiva diferente me permitió disfrutarlo mucho más».

Himalayas on a Bonneville

Compañeros de viaje fiables… y mi Bonnie

Para un veterano del Rally Panáfrica, recientemente completado por su compatriota y piloto de pruebas de Triumph, Felipe López, en un prototipo de Tiger 800, el poder contar con buenos amigos también fue una ventaja inesperada para Polo: «Cuando viajo solo disfruto de la soledad y la libertad, pero esta vez, además del descubrimiento, pude disfrutar de la camaradería y la amistad».

«Ahora tengo una percepción más positiva de la India. Creo que he cambiado para mejor, y gracias a mi Triumph, que siempre ha sido una compañera en la que he podido confiar, he abierto los ojos. Ahora sé que ya no quiero volver a trabajar en una oficina».

En sus propias palabras: las frases destacadas de Polo

  1. Volver a mis raíces en una Modern Classic, más que en la típica moto de aventuras, me ha ayudado a ver y a interiorizar más cosas.
  2. Viajar con amigos ha sido una experiencia que no olvidaré jamás, pero mis trayectos en solitario con mi Triumph la han hecho aún mejor.
  3. Darme cuenta de cómo voy mejorando y creciendo de un viaje a otro.