Inspiración: Festival

Bike Shed 2018: La crónica

El paraíso del custom

Para los aficionados a las motos custom, el encuentro anual de The Bike Shed en el Tobacco Dock de Londres es probablemente el evento más esperado a este lado del Atlántico.

Triumph participa por todo lo alto con una increíble variedad de motos customizadas. Las motos customizadas de D*Face se expusieron junto a varias preparaciones Street Tracker, Rusty Bobber, Scrambler y Café Racer. Tanto las motos antiguas como las más modernas fueron muy alabadas. Otros customizadores como Erne’s Euromotos mostraron su Speed Triple 2012 ‘Dark Matte’ y la Green Legend de FCR Original.

La Speed Triple 2012 ‘Dark Matte’ de Erne’s Euromotos

Es difícil describir el Bike Shed en una sola palabra. Para ser sinceros, lo tiene todo. Whiskey, tatuajes, estilos de peinado de los más variado, cocktails y food trucks llenan el inmenso espacio abierto de estilo vintage del Tobacco Dock. Es muy diferente a cualquier espacio de exposiciones tradicional. Los muros de ladrillo originales de este edificio y sus enormes vigas de madera parecen reflejar el ambiente motero más clásico y la moda de inspiración retro.

Bike Shed Show 2018
Triumph Speed Triple 1050 de Etto Motorcycles. Los colores de Gulf quedan preciosos

A diferencia de los salones de motos normales, The Bike Shed se centra en la artesanía al más pequeño nivel: artistas individuales, pequeños talleres y customizadores con talento. Por supuesto, también participan grandes nombres —Triumph, por ejemplo—, pero en realidad, aquí se rinde homenaje a la comunidad custom a nivel personal. En una época de ordenadores y cosas virtualmente mejoradas, este salón se centra en el trabajo hecho con las manos. El metal, el cuero y los componentes mecánicos se combinan de manera experta para crear una obra de arte en movimiento.

La Triumph T110 de 1958 de Mark Drury, una moto de proporciones perfectas.

En este entorno, el motor, el chasis y los escapes son los reyes, y raramente se ocultan con un exceso de carenado. Mark Drury llevó su Triumph T110 de 1958. Un bonito depósito en azul metálico, un manillar alto y unos neumáticos scrambler reflejan un estilo de los sesenta a lo Steve McQueen, pero con un toque de modernidad por su pintura de escamas de metal y su neumático trasero ancho. Es distinto a todo lo anterior, y ésta es la esencia de este salón. No hay dos motos iguales.

Bike Shed Show 2018
Rebel Yell, la marca de whiskey inspirada en Billy Idol, mantuvo a los asistentes animados

Podríamos decir que es como volver atrás en el tiempo, pero en realidad es algo nuevo. El movimiento custom actual continúa siendo tan dinámico y avanzado como siempre, con motos sobrealimentadas y eléctricas, pero también con modelos modificados y diseños únicos.

Nos acercamos al customizador Anton Knutsson y a Susanna Gray, miembro de Throttle Dolls, que vinieron desde Estocolmo, para conocer su opinión sobre el salón: «Es increíble, me encanta. El ambiente es superrelajado y las motos son impresionantes. Durante la mayor parte del año, intento mantenerme alejado de lo que hacen los demás en sus talleres, así que tengo mucha curiosidad por saber a qué se han dedicado. Triumph ha traído unas motos preciosas», dice Anton.

Gracias a los amplios espacios al aire libre, los aficionados pudieron relajarse al sol

«Hay tantas cosas para disfrutar… ver las mejores preparaciones, comprar discos, conocer gente como tú… Ya hemos ido a hacernos unos tatuajes», concluye Susanna. «Bueno, ya que estamos aquí… ¿por qué no?».

Por todos lados se puede apreciar un ambiente relajado: la gente que disfruta con las motos disfruta de la vida. Y es que, como se suele decir, nunca verás una moto en la puerta de un psiquiatra… ¡a menos que pertenezca al psiquiatra! El salón del año que viene ya está programado, así que ya puedes reservar del 24 al 26 de mayo de 2019.

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